domingo, 4 de septiembre de 2016

LO QUE LOS CANCILLERES SOSLAYAN


Por: Lcdo. Sergio Ramos



Nueve cancilleres de América Latina han solicitado mediante carta al gobierno de los Estados Unidos “se analicen y revisen  las policías  y normas vigentes” relacionadas con la Ley de Ajuste Cubano y la política llamada “pies secos, pies mojados”.

Promovida por el canciller de Ecuador,  Guillermo Long, y co-firmada por los de  Colombia, Costa Rica, El Salvador,  Guatemala, México, Nicaragua, Panamá  y Perú , la carta funda sus argumentos en que los cubanos son víctimas de una alegada “ extrema vulnerabilidad de las mafias dedicadas al tráfico de migrantes , la explotación  sexual y los asaltos colectivos” achacando  la culpa a que dicha ley y la política “pies secos, pies mojados”  los que “ han constituido, en este contexto, en un estimulo al flujo desordenado, irregular  e inseguro de ciudadanos cubanos”.

La razón que motiva la carta de los cancilleres es la “situación de crisis migratoria que afecta a nuestros países”, soslayando las causas reales del problema. No van a la raíz de la crisis migratoria cuyo epicentro esta dentro de la isla de la Cuba.

El origen de ese mal se remonta al año 1959. Lo que dicha carta ignora es que la causa de las migraciones cubanas es la tétrica situación de violaciones de derechos humanos y la represión que comete el régimen de los hermanos Castro contra el pueblo.

Los cubanos, sufren el constante rigor de un sistema totalitario que los subyuga y obliga a vivir en la pobreza y las escases  forzosas, so pena de ser reprimidos, discriminados y encarcelados en caso de protestar  demandando sus derechos civiles y humanos.  Para muestra, vale destacar el incremento de la persecución política, en donde en lo que va a la mitad del año 2016, han habido un total de 6,378 detenciones arbitrarias de cubanos por demandar pacíficamente sus derechos.

Pongámoslo más claro y en su justa perspectiva: En lo que va cinco décadas de dictadura de los hermanos Castro se han asesinado, fusilado (que es, al fin de cuentas, otra forma de asesinar) más de 7,000 personas, sin contar los muertos en las guerras en las cuales el castrismo se envolvió directa o indirectamente. Por el presidio político y de conciencia y por los campos de trabajo forzado han pasado cientos de miles de cubanos.  Pero de esto no se habla en la susodicha carta. Tampoco menciona que hoy día se calculan unos 93 presos políticos en la Isla.

Siguiendo el libreto editado en la difunta Unión Soviética y aplicado por los países que adoptaron su modelo dictatorial totalitario, el control del estado  sobre el ciudadano es casi absoluto. El estado disfrazado de “benevolente” le da al ciudadano algo de comida que resulta insuficiente para su sustento, le suministra una salud de calidad cuestionable, le provee una educación cargada de adoctrinamientos y discriminaciones, les permite estar en una vivienda de dudosa titularidad, expropiable sin indemnización, ni explicación alguna, y  le da un trabajo a través del único patrono ( el estado) ---aun para laborar en las empresas extranjeras ---  con un salario de miseria que apenas alcanza  para su sustento. En otras palabras: ---“Yo estado soy el único que te doy la comida, la salud, la educación, la vivienda, el trabajo, y te exijo obediencia ciega o si no te castigo quitándote tu comida, tu salud, tu educación, tu vivienda,  tu trabajo…y si así lo quiero,  te encarcelo quitándote  tu escasa movilidad y hasta tu vida”---.

Esas son las condiciones por las cuales los cubanos, desde hace mas de cinco décadas, se van masivamente por los medios que fueren, a riesgo de sus vidas, bien en una balsa o caminando por selvas y caminos, atravesando miles de kilómetros desde Ecuador hasta cruzar la frontera de los Estados Unidos.

Los cubanos llegan a un punto tal en sus vidas, que prefieren los peligros de un mar enfurecido o de las peligrosas selvas de El Darién, a ser repatriados a su tierra. 

Estos dantescos escenarios no son nada nuevo. La historia de la humanidad está llena de pasajes de miles de seres humanos  escapando de las catástrofes naturales, crisis económicas, pobreza, guerras  o de los tiranos despiadados en busca de libertad y bienestar. Desde los tiempos bíblicos cuando los judíos liderados por Moisés huyeron del despotismo faraónico de Egipto, pasando por la búsqueda de un porvenir más libre de los peregrinos de Mayflower, o la gran migración de europeos hacia Estados Unidos, Canadá y Australia en el siglo XIX u hoy día, por la huida de los sirios de la espantosa guerra civil y de los desmanes y horrores de ISIS. 

La razón de toda migración masiva esta en los males del lugar origen, no en las consecuencias del paso hacia su destino.

Los cubanos salen y seguirán saliendo huyendo de la represión y de la miseria promovida y provocada intencionalmente por el régimen totalitario. Seguirán saliendo para buscar una libertad que les es negada y un futuro que les trunca el egoísmo cruel  de quienes usurpan desde hace cinco décadas el poder que corresponde al pueblo cubano.

Quitar la Ley de Ajuste Cubano no frenará la salidas masivas de cubanos, solo alterará su forma, los cuales lejos de presentarse ante las autoridades para legalizarse, permanecerán en el anonimato de la ilegalidad, que como quiera será mil veces mejor que vivir en cadenas y miseria bajo el castrismo.

Culpar a la Ley de Ajuste Cubano  de la situación migratoria que afecta a dichos países es desconocer y soslayar las  verdaderas causas de dicha migración masiva y es además, un planteamiento irresponsable  y esquivo de la verdad. 

Lo cierto es que los señores cancilleres se enfocan en los problemas internos que causa a sus respectivos países, que en la realidad que origina esta masiva migración de cubanos. Dicho Ministros de Relaciones Exteriores no se atreven, unos por temor a los tentáculos del castrismo y  otros por concordancia  ideológica con la dictadura cubana, a señalar que la culpa y origen de la crisis migratoria que afectan a sus países, la tiene el régimen dictatorial de Cuba; y mucho menos se atreven a decir, que la solución no es quitar la ley de marras, sino acabar de destronar cinco décadas de opresión de un pueblo.

Recordemos que la razón por la cual existe la Ley de Ajuste Cubano fue y es, aun hoy día, la existencia de un régimen totalitario irrespetuoso de los derechos humanos, la libertad y la vida de sus ciudadanos y su finalidad es la humanitaria acción cónsona con el Derecho Internacional de darle un refugio a los perseguidos y privados de la libertad y los derechos humanos. Y respecto al caso cubano, ¡Eso no ha cambiado en nada!

Una vez Cuba sea verdaderamente libre, entonces, en condiciones de paridad con los demás pueblos de Latinoamérica y del mundo, podremos quitar la Ley de Ajuste Cubano. 

San Juan, Puerto Rico a 3 de septiembre de 2016



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