viernes, 18 de junio de 2010

MIS SUFRIDOS VECINOS Y EL POETA VLADIMIR ZAMORA

Publicado para hoy 19 de junio



Por Ramón Díaz-Marzo

Habana Vieja, La Habana, (PD) Hoy les traigo una realidad, por no decir injusticia, muy cercana a mí. Se trata de algunos de mis vecinos del edificio colindante, que desde hace más de 30 años, los veo agenciarse el agua potable del modo que se muestra en la foto. Como podrán ver, el agua llega a través de una pila improvisada en el pasillo para uso común. Algunos vecinos del edificio con más recursos han logrado conectar tubos de entrada de agua a sus casas y no tienen que salir fuera de sus habitaciones o cuartos a recoger el agua cuando ponen el motor.

En este edificio vive un personaje de nombre Vladimir Zamora, que tiene el pedigrí de haber sido miembro fundador de la Brigada “Hermanos Saíz”, con algunos libros publicados, editor y prologuista de otros poetas, periodista en el mensual y estatal magazín “El Caimán Barbudo”, y locutor de un programa sobre música cubana en la radio. Me hubiera gustado, y de hecho ya hubiera podido hacerlo, tirarle una foto, pero sé, sin preguntárselo, que es modesto y no le hubiera gustado.

Podríamos hablar de Vladimir Zamora, conocido ampliamente en los círculos literarios de Cuba como una persona que tiene buenas amistades en España y que cada dos o tres años viaja a la Madre Patria, se pasa una temporada de seis meses y luego regresa a la Isla. Es atento cuando se cruza con uno en la acera de nuestros dos edificios, pero mantiene la distancia.

En una palabra, que esta crónica o artículo no está dedicado a Zamora, pero es paradójico ver la pequeña habitación con balcón a la calle donde vive, sin baño interior y sin posibilidades de conectar una tubería de agua que entre a su casa, y entonces uno puede verlo con una letrina portátil, tarde en la noche, cuando vacía su contenido en un baño colectivo. Y uno se pregunta qué hace en Cuba este hombre de pensamiento al cual le han sobrado, suponemos, oportunidades de quedarse en España.

Pero esas son interrogantes para las cuales, por ahora, no tenemos respuesta. Lo único que se nos ocurre pensar es que se siente demasiado cubano y no podría vivir fuera de su patria, gobiérnela quien la gobierne.

El señor de más edad que aparece en la foto ya fue filmado y me dijeron que salió en un programa televisivo de Miami bautizado como “La Mirada Indiscreta”, donde los nuevos cineastas cubanos hacen sus primeros pininos con documentales que reflejan la otra cara de la Cuba Profunda. El documental se hizo con la colaboración de Vladimir Zamora, quien trajo un equipo de filmación, según declaró el señor de avanzada edad que sale en la foto.

A través de averiguaciones indirectas, hemos sabido que Zamora actualmente vive en las mismas condiciones que el resto de sus vecinos menos afortunados económicamente.

Vladimir Zamora ingresó a ese edificio antes del Mariel y conoció a Reinaldo Arenas cuando vivía en una de mis dos habitaciones, específicamente la habitación con patio más cercana a mis sufridos vecinos. En tal caso, no sé si fue por la parte de Zamora o de Arenas, que se trataban, saludaban, tal vez compartían algunos comentarios, pero ambos mantenían la distancia. Pero creo que tanto Zamora como el propio Reinaldo se visitaron mutuamente.

Ver a mis vecinos todos los días agenciarse el agua con este método de salir al pasillo aunque llueva o haya ciclón, me resulta insoportable, surrealista, y sin ningún tipo de excusa por parte del Poder Popular, que no ha mejorado la calidad de vida de estos edificios en el municipio Habana Vieja.

Por supuesto que estoy seguro que los que están al frente del Poder Popular tendrán sobradas justificaciones para decir que la culpa no es de ellos. No se atreverán a decir que la culpa la tiene un gobierno-dictadura incapaz de mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos, pero tal vez, para no señalar a los hermanos Castro, le echarán la culpa al imperialismo yanqui que no quita su embargo.

Por eso siempre he dicho que la mejor manera de desenmascarar a los hermanos Castro es quitar el embargo. Entonces verán como el deterioro de una nación, en todas sus aristas, continúa hundiendo a la Isla de Cuba en la porquería. O para mejor solución: quitar el embargo obligaría a los hermanos Castro a darle toda o casi toda la libertad al pueblo y la nación se levantaría de sus cenizas.

Por mi parte, pienso igual que la Secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, que recientemente declaró públicamente que los más interesados en que el embargo no se levante son los propios hermanos de marras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario