viernes, 6 de agosto de 2010

MARASMO ECONÓMICO

Publicado para hoy 7 de agosto



Por Osmar Laffita Rojas

Capdevila, La Habana,(PD) Debido a las repercusiones de la crisis financiera mundial que hace dos años golpeó como nunca antes al sistema financiero internacional y como consecuencia del actuar irresponsable de los gobernantes cubanos, la situación de la economía de Cuba es tal que sus principales componentes están sumidos en una profunda parálisis estructural.

Esta se refleja en una crítica ralentización del crecimiento de las principales ramas de bienes y servicios y ha provocado una grave insolvencia de liquidez monetaria, lo que ha impedido honrar los pagos pendientes a los acreedores foráneos y los servicios de la deuda, que ya sobrepasa los 34 mil millones de dólares.

Aunque los inquilinos del bunker continúan oponiéndose, la única vía que tienen para salir del actual marasmo económico es aplicar en su variante menos traumática ajustes macroeconómicos que se reflejen en nuevas políticas monetarias, cambiarias y financieras, lo que posibilitaría una recuperación gradual de la economía. Tales ajustes permitirían corregir los desequilibrios en la balanza de pagos y alcanzar los objetivos a corto y mediano plazo que se tracen.

La grave crisis de liquidez en que esta sumido el sistema bancario nacional ha conducido al crecimiento de las cuentas corrientes pendientes de pago, originado por un sobregiro en las importaciones. Es decir, que se compra más de lo que se vende. Esto ha originado un preocupante déficit de dichas cuentas; por tanto, el endeudamiento público ha crecido de manera preocupante.

Este déficit de cuentas corrientes constituye la principal preocupación de los gobernantes cubanos. Por tanto, para solucionar el problema están obligados a tomar medidas impopulares para darle un vuelco a la actual situación.

El primer problema a resolver es detener la caída del Producto Interno Bruto (PIB), cuya tendencia negativa se reflejó al cierre del año 2009, en que solo creció un 1,4%, en comparación con el año precedente que fue de 4,1%. Lo que impidió que la situación fuera más catastrófica que los resultados de los servicios, cuyo valor representó un 80%, dado que la producción de bienes tuvo un desplome del 3,6%.

Este desequilibrio estructural responde a la equivocada estrategia de descansar el crecimiento económico solamente en la exportación de servicios profesionales (principalmente con el envío de miles de médicos y paramédicos a Venezuela), con bajos efectos multiplicadores en el conjunto de la economía cubana.

A lo anterior hay que agregar el creciente endeudamiento originado por los efectos negativos en los mecanismos de intercambios, debido al acelerado estancamiento de la producción agrícola y la poca respuesta de la producción industrial.

Se compran en el extranjero productos, que si se aplicara otra política, se podrían producir sin mayores dificultades en Cuba.

Esta situación es el resultado de la contrarreforma aplicada en 1996, cuando se paralizaron las trasformaciones iniciadas a principio de los 90 y se reforzó la ineficiente y corrupta centralización estatal. Como resultado de de este anacronismo económico, las empresas perdieron la poca autonomía que tenían, se cancelaron inexplicablemente cientos de contratos con firmas extranjeras, se puso término a la independencia de la exportación de la empresas estatales, se creó la Cuenta Única y el Comité de Aprobación de Divisa. Todas estas medidas posibilitaron el fortalecimiento de una burocracia parasitaria, envilecida y corrupta.

Tal como están las cosas, la única salida de esta debacle es iniciar los cambios que posibiliten la reversión de esta fallida política económica que se implementó en pleno auge de la ya olvidada “Batalla de Ideas”.

Se impone retomar la reforma que se liquidó en los noventa. Se ha demostrado con el caos reinante, la ineficacia de la centralización burocrática y lo que ha representado en las erráticas políticas de concentración de las relaciones económicas, la crisis de liquidez y todo lo negativo que repercute en el actual estancamiento económico.

ramsetgandhi@yahoo.com

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