
Por Alvaro Yero
Mantilla, La Habana, 23 de octubre de 2010, (PD) Es repugnante ver como los vendedores ambulantes, sin permiso para vender o con él, van a parar a las estaciones de policías, se les decomisa lo que venden y les imponen multas de hasta 2500 pesos MN.
Recientemente los medios oficiales ofrecieron detalles sobre las nuevas medidas que se llevarán a cabo a partir de este mes para desarrollar una red de pequeñas y medianas empresas, supuestamente para crear un método más efectivo del trabajo en el sector privado.
Según la información ofrecida, se permitirá al ciudadano cubano abrir negocios y vender regulados artículos, entre ellos alimentos. Pero los requisitos para sacar las licencias que permitan el ejercicio de estas actividades son considerados excesivos, según las opiniones recogidas por este reportero.
Vale aclarar que el nivel de desempleo sobrepasará los límites que ofrecen las estadísticas gubernamentales.
Si para sacar una autorización para vender o trabajar de forma privada, hay que ser retirado, tener un currículo laboral intachable y una actitud política favorable al castrismo, muchos cubanos no calificarán en ese sorteo.
Trabajar de forma privada será un problema. Muchos ni se imaginan lo que traerá aparejada esa nueva determinación del gobierno de apostar por el cuentapropismo.
Quisiera que alguien del gobierno, conocedor del tema, me explique cómo los vendedores de ron, alcohol, jabón, cigarros, periódicos, jabas, marihuana, duro frío, cerveza, aguacate, viandas, ropa reciclada y otras muchas cosas que mencionar sería interminable, serán autorizados.
Que vengan a explicarlo, por ejemplo, al municipio Arroyo Naranjo, el más pobre de toda Ciudad de La Habana, el de más alto índice de peligrosidad delictiva.
Que no se engañen, su plan fracasará si no son transparentes y permiten de forma efectiva que la empresa privada saque a Cuba de la pobreza en que este sistema la ha sumido. Si permiten corrupción autorizada, más de la que hay, es elección del régimen. Pero solo de él será la culpa del caos.
yerofelipe@gmail.com
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