
El gobierno cubano persigue y obstaculiza a los ciudadanos que creen en la fuerza incontenible de la iniciativa privada con expresiones de absoluta libertad.
Alberto Muller / martinoticias 09 de junio de 2011
Foto: EFE/Alejandro Ernesto
Las palmas se mueven.
El Puerto de Mariel es fundamental para la explotación petrolera en la zona cubana del Golfo de México.
De la misma forma que la Iglesia Católica persiguió a Galileo Galilei -a principios del siglo XVII- por su teoría novedosa de que la tierra se movía alrededor del sol, posteriormente comprobada, el gobierno cubano en la actualidad persigue y obstaculiza a los ciudadanos que creen en la fuerza incontenible de la iniciativa privada con expresiones de absoluta libertad.
Pero a pesar de estos acentos limitantes y acciones retardatarias de todas las épocas, en Cuba algo se mueve, según la intelectual y escritora Miriam Leiva.
Y Leiva empieza su nota con la visita del vice presidente chino, Xi Jinping, que muy probablemente ascienda a presidente de China el próximo año y que muestra el interés del gigante asiático por expandir su presencia económica y comercial en Cuba e incentivar el desarrollo en la isla.
Entre los acuerdos más importantes firmados por ambas partes (China-Cuba), está el de la explotación petrolera en la Zona Económica Exclusiva cubana en el Golfo de México, la expansión en el gas natural y la refinería de Cienfuegos. También se conoció de un donativo en asistencia tecnológica para la televisión digital.
Por otra parte, en la continuación de la nota, Miriam Leiva destaca la visita del ex presidente brasileiro, Lula da Silva y su recorrido con Raúl Castro por las obras de ampliación y modernización del Puerto de Mariel.
La ubicación geográfica del Puerto de Mariel es fundamental para la explotación petrolera en la zona cubana del Golfo de México que demandará gran trasiego de equipamiento y posteriormente el movimiento de buques tanqueros, así como para el eventual incremento del comercio con México y del flujo marítimo por la ampliación del Canal de Panamá. Estas obras fomentan una zona económica diversa, donde sagazmente ya está posicionado Brasil.
De Brasil, la nota de Leiva pasa a la potencialidad de los cubanos del exterior por el caudal de remesas que ayudan a sobrevivir a buena parte de los isleños con vínculos en el exterior. Y también menciona las opiniones esperanzadoras del exitoso empresario Carlos Saladrigas, que preside el Grupo de Estudios de Cuba, a la revista Palabra Nueva.
Saladrigas planteó que sería éticamente inaceptable que se le permita invertir en Cuba a los empresarios desterrados, en calidad de extranjeros, si no se ofrece la misma oportunidad a los cubanos que residen en Cuba.
“Tenemos algo que contribuir al debate sobre los cambios en Cuba” dijo Saladrigas, “por lo que hemos hecho varias propuestas, pero siempre con la salvedad de que les falta la perspectiva de aquellos que viven en Cuba y mejor conocen la realidad del entorno en intramuros. Siempre lo hemos hecho con la humildad que corresponde. Lo hacemos desde acá porque no se nos ha permitido aún hacerlo en Cuba. Esperamos que algún día esto sea posible.”
Entre los proyectos del Grupo de Estudios Cubanos que preside Saladrigas, está el programa para la concesión de microcréditos, que podría ser muy provechoso para el impulso de las empresas cuentapropistas, así como asesoramiento y cursos para las pequeñas y medianas empresas.
Finalmente, ni tardo ni perezoso, cuando se enteró el presidente Hugo Chávez, de que algo se movía en Cuba y él no estaba en el enjuague, cambió su ruta de descanso post operatorio, y aterrizó en La Habana, con lo que concluye la nota de Leiva.
De todas formas, con la represión y la carencia de libertades que persisten en Cuba, que es la tónica predominante de más de medio siglo de revolución comunista, el hecho de que las cosas se muevan, nos hace recordar a Galileo y confiar en la verdad histórica.
No hay comentarios:
Publicar un comentario