
Los edificios de la capital se derrumban lentamente a veces, y muy rápidamente en otras temporadas.
Los indefensos cubanos que viven en viejos edificios ahora están condicionados por el misterioso destino que nunca avisa. En cuanto al gobierno cubano, el daño que podía aplicarle a la capital ya está hecho.
En las fotos podrán apreciar la desaparición de un tramo de nueve metros de la azotea de una edificación situada en Belascoaín #365, esquina a San José.
Vean en el lugar a los obreros de una empresa: lo que hace el Estado no es construir, sino recoger los escombros después que los edificios se derrumban.
El derrumbe ocurrió el día 19 de octubre a la 1:00 pm. Fue una feliz casualidad que por una acera tan concurrida, a esa hora, no hubiera alguien que indiscutiblemente ese día habría fallecido.
La parada de guagua está a mediación de esa cuadra. Según pude constatar con personas que viven por allí, casi siempre en el lugar del derrumbe hay personas que esperan la guagua. Allí paran las rutas: P-6, P-9, y P-20.
Para Cuba actualidad: ramon597@correodecuba.cu
Fotos: Ramón Díaz-Marzo

