Cuba actualidad, Santa Clara (PD) La pareja de ancianos compuesta por María Martín y su esposo Arnaldo Feliciano pronto podrá vivir en su nueva morada gracias a la ayuda de familiares y vecinos en Santa Clara. La vivienda de madera, techo de fibrocemento y piso de cemento donde vivían, en Callejón del Salado y Circunvalación, reparto Brisas del Oeste, en la ciudad de Santa Clara, se derrumbó totalmente a finales del pasado año.
María y Arnaldo pidieron ayuda a los cuatro vientos, pero las autoridades gubernamentales y partidistas hicieron caso omiso al clamor de estos ancianos, quienes aseguran que nada tienen que agradecerle al gobierno de Raúl Castro.
El cacareado discurso de que ni un solo hombre, mujer o niño cubano quedará desamparado, no surtió efecto. Estos ancianos con graves trastornos de salud viven en carne propia la amarga experiencia. Cuenta María que el 2013 fue el año más triste y desesperante en sus 65 abriles. Asegura que hubo momentos en que prefería haber muerto sepultada bajo el techo cuando este se desplomó por completo.
No fueron pocas las lágrimas que derramó esta señora. Con la pensión de un jubilado, que apenas sobrepasa los 250 pesos, nunca podrían reconstruir su vivienda. Pero familiares y vecinos se solidarizaron y emprendieron una cruzada para rehacer la derrumbada vivienda.
La madera para la estructura se compró en el mercado negro. Se utilizaron algunas tablas de la casa desplomada, otras se adquirieron también por la izquierda. Dos persianas de madera, ya usadas, fueron aportadas por un amigo de la familia. La casa de María ya tiene forma. María y Arnaldo se ven más animados pues pronto podrán volver a la cotidianeidad hogareña.
El barrio donde viven está marginado por el Estado. Lo componen medio centenar de viviendas consideradas ilegales, a pesar de estar censadas y de algunas poseer título de propiedad. Allí no existen instalaciones de agua potable ni redes hidro-sanitarias. El servicio eléctrico es tan deficiente que las luminarias no encienden en el llamado horario pico, de seis a ocho de la noche, debido al bajo voltaje.
Sin la solidaridad de personas de buena voluntad y la ayuda del proyecto social independiente "Estamos Contigo", dirigido por quien suscribe, los ancianos no hubiesen reconstruido la casa. De seguro al concluir el presente mes Arnaldo y María vivirán nuevamente en su morada.
Para Cuba actualidad: yoelito001973@gmail.com
Foto: Yoel Espinosa
La casa de María en reparación
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La casa de María en reparación

