lunes, 2 de junio de 2014

El fraude escolar se repite

Osmar Laffita
instituto-preuniversitario-viboraCuba actualidad, Capdevila, La Habana, (PD) Resulta escandaloso y vergonzoso para el gobierno cubano que después de 55 años de campañas políticas e ideológicas de martillar con que la educación socialista es superior a la decadente moral y ética burguesa, reconocer el fraude masivo en los exámenes de matemática en las pruebas de ingreso a la educación superior.
Parece que algo anda muy mal en la educación cubana.
Según el escueto comunicado del Ministerio de Educación Superior (MES) y la Comisión de Ingreso Nacional publicado por el diario Granma el 21 de mayo: “Posterior a la conclusión del examen, se recibieron informaciones sobre la filtración y dominio de su contenido por estudiantes de preuniversitarios de La Habana de las pruebas correspondiente a la asignatura de matemática”.
Más adelante en la citada nota del MES se plantea que “personas inescrupulosas sustrajeron los exámenes a pesar de las medidas tomadas” y que en el caso de la capital, “las pruebas estuvieron en manos de los estudiantes por acciones lucrativas de compra-venta”.
En una política desacertada de hacer pagar a justos por pecadores, el MES ha tomado la arbitraria e injusta medida de repetir las pruebas de matemáticas el 26 de mayo, no a los que desaprobaron e hicieron fraude, sino también a todos aquellos que por su esfuerzo personal y dedicación lograron alcanzar altas calificaciones sin hacer fraude. Esto es realmente injusto e inaceptable.
Este vergonzoso asunto es similar al fraude ocurrido en las pruebas del pasado año.
Oscar Sánchez Serra, sub-director del diario Granma, parece que no está enterado de que la revolución que dice defender dejo de existir el 24 de febrero de 1976, cuando en acto solemne y público se proclamó la Constitución que dio lugar al surgimiento de la III República.
Por eso, en su artículo “El fraude es inadmisible y no quedará impune”, publicado en Granma el 16 de mayo, Sánchez Serra como un eficiente y agresivo comisario político, hace una desmesurada defensa, fuera de contexto histórico, como acostumbran a hacer los trasnochados y dogmáticos marxista-leninistas, típicos oportunistas que juegan siempre con la cadena, pero evitan hacerlo con el mono.
instituto-preuniversitario-habanaEs necesario ubicar el asunto del fraude en el lugar que corresponde, porque esa llamada revolución a la que hace alusión el sub-director de Granma en su momento fue la obra de sectores importantes de la población pero transcurridas más de cinco décadas, ninguno de esos que dicen ser los guardianes de esa revolución predica con el ejemplo.
El comisario Sánchez Serra omitió las causas del por qué se vuelve a repetir el fraude. Los profesores encargados de resguardar los exámenes sin justificación que moralmente los respalde, los vendieron como una mercancía más, similar a las que se venden a altos precios en la red de mercados minoristas.
Lo que sí el sub-director de Granma reflotó fue su exaltado patriotismo revolucionario, que desea se le tenga en cuenta para futuros ascensos, tanto por el Partido Comunista como por el Gobierno, que son lo quienes les dan las órdenes. Por eso, ni tardo ni perezoso, señaló que “un profesor vinculado a hechos de fraude, no enseña, envilece y ha de caer sobre él la máxima fuerza de la sanción”.
Resulta bastante difícil construir un modelo si sus constructores ganan 20 dólares mensuales y como no les alcanza para vivir, los encuentras en turbios negocios para buscarse unos dólares para terminar el mes. Por eso, venden todo lo que les caiga, como ocurrió con los profesores que vieron el filón en la venta los exámenes, no lo pensaron y se metieron en esa transacción que terminó mal.
No hay duda de que en cualquier negocio, por indigno e inmoral que resulte, siempre y cuando proporciones ganancias, pocos vacilan en meterse en él a pesar de los riego penales que pueda implicar, lo que indica que los llamados “valores morales forjados por la revolución” hace rato que explotaron en mil pedazos.
Resultan risibles y fuera de contexto las afirmaciones de Sánchez Serra de que esas indignas conductas son discordantes con los valores formados y defendidos por más de 50 años. El fraude masivo en los preuniversitarios de La Habana pone en entredicho tal afirmación. El modelo de probidad revolucionaria que el comisario Sánchez Serra apoya hace rato que está liquidado en Cuba.
Para Cuba actualidadramsetgandhi@yahoo.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario