miércoles, 24 de abril de 2019
Nuevo Acción informa
Y…siguen llegando los hijos de los grandes causantes de nuestra tragedia, Por Esteban Fernández-----------------------------La historia en la memoria: Aclaración de una verdad histórica, por Dr. Luis Conte Agüero------------------------------Solo tres derechos humanos. Lo demás es subversión, por Dr. Santiago Cárdenas-Especial y en primicia para Nuevo Acción-----------------------------Rompiendo el pacto infame de hablar a media voz-Quiénes son los que reciben el dinero de los grants de la NED-XXI: Human Rights---------------------------La Unión Sindical Cristiana de Cuba apoya las sanciones impuestas a la tiranía----------------------------El comentario rimado de hoy.
lunes, 22 de abril de 2019
Noche para recordar
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Nuevo Acción informa
La verdad sobre el intento de deserción de Serrano y su vil y sumisa actitud ante el castigo impuesto---------------------------------Yo también acuso, por Vicente P. Escobal-Especial para Nuevo Acción------------------------------Rompiendo el pacto infame de hablar a media voz-Quiénes son los que reciben el dinero de los grants de la NED-XX: Legal Aid to Cuban Society-Rules of Law-----------------------La paja en el ojo ajeno, por Marcelo Ostria Trigo--------------------------------¿Cómo se forma una caravana migratoria en Centroamérica?-------------------------------Una pausa para la devoción------------------------------ En la columna de la izquierda: Llegó Donald Trump y mandó a parar. ¡Hay que poderse!-------------------------------------- En la columna de la derecha: De Mattei: “ Esta crisis viene de muy lejos” Entrevista de Aldo María Valli.
domingo, 21 de abril de 2019
El cinismo
Las bienales del castrismo
El cinismos de la dictadura totalitaria cubana no conoce límites, pero la abyección de sus secuaces, particularmente los que se desempeñan en el sector intelectual, es una profunda muestra de cómo se descompone el creador cuando sirve al poder.
El castrismo, una herramienta represiva cuyo único objetivo es el control, siempre gustó tinturarse de creadores que le sirvieran incondicionalmente, de ahí la consigna de Fidel Castro, un hombre talentoso y brillante que nunca creo nada a excepción de un régimen despiadado e ineficiente y un folleto, “La Historia me absolverá” que los cubanos evidentemente nunca leímos con atención porque nos hubiéramos percatado que el sujeto prometía un mundo a su exclusiva conveniencia.
Fidel no fue capaz de teorizar sobre su única obra el “castrismo”, pero si fue preciso en su consigna a los intelectuales, un parte aguas que los creadores de la época debieron asumir que presagiaba el fin de sus derechos creativos y hasta de su libertad de conciencia, “Dentro de la Revolución todo; contra la Revolución nada”.
El régimen impuso el control cultural, de ahí la otra consigna, “inevitablemente también una revolución cultural en nuestro país”, otra frase que debió alarmar a los creadores cubanos, “lo primero es la Revolución misma. Y después, entonces, preocuparnos por las demás cuestiones” para apuntar de forma demoledora, “Es decir, que el campo de la duda no queda ya para los escritores y artistas verdaderamente revolucionarios; el campo de la duda queda para los escritores y artistas que sin ser contrarrevolucionarios no se sientan tampoco revolucionarios” y saber que después de esta afirmación numerosos creadores cubanos siguieron sirviendo al régimen por un miedo que invalidó su conciencia o peor, por un plato de lentejas que algunos terminaron comiendo en la cárcel.
Ante estos conceptos expresado por el dictador en jefe y por la obra destructiva de su régimen de 60 años a ningún observador o víctima del castrismo debe sorprenderle el reciente decreto 349 y otros que le precedieron, ni la encarcelación de los intelectuales libres que se oponen al control del pensamiento y de la obra, como tampoco la exclusión de artista críticos de lo que acontece en la isla.
Las Bienales castristas, así como los Congresos Culturales de cualquier tipo celebrados bajo el auspicio del régimen, no pueden ser genuinos foros de la creación. Un evento que se realiza en el marco de la censura y la amenaza de prisión como les ocurrió a la creadora y activista Tania Bruguera y a Luis Manuel Otero Alcántara, es un fracaso, porque sin libertad, condición que se perdió en 1959 en Cuba, no es posible al arte.
Esta penosa realidad es la que determinó que varios artistas cubanos dirigieran una carta abierta a sus pares invitados a la Bienal de La Habana demandándoles solidaridad con los creadores que se oponen al decreto 349, especificando que los firmantes son artistas vulnerables por haberse opuesto a la ley que criminaliza la producción artística. También les piden a los participantes a la Bienal invitar a artistas independientes que fueron perjudicados por el decreto, a compartir espacios o escenarios de exhibición del evento.
Es fundamental que los intelectuales libres, los creadores que solo responden a su conciencia, al igual que organizaciones como el Pen Club Internacional se manifiesten categóricamente contra estos fraudes del castrismo, de ahí la importancia de la reciente declaración del Pen Club de Escritores Cubanos en el Exilio que preside José Antonio Albertini, que afirma “el castrismo en su condición de depredador del pensamiento libre no cesa en sus ofensivas contra la libertad, y en brindarle al mundo, una imagen en la que los cubanos hacen dejación hasta de su propia vocación artística por la Revolución, tal y como exigiera Fidel Castro en las reuniones que sostuvo en 1961 con intelectuales cubanos en la Biblioteca Nacional de Cuba”.
Hay una realidad incontrastable, todos los eventos que se celebran en Cuba tienen que ceñirse al pensamiento oficial, responder a los intereses del régimen, en particular los relacionados con actividades creativas, en consecuencia los artistas que participan en estos eventos deben tener mucho cuidado de no convertirse en víctimas o victimarios del totalitarismo.
sábado, 20 de abril de 2019
UN ARTICULO DEL DR OSCAR ELIAS BISCET

GOLÁN ISRAELÍ: VICTORIA SOBRE CUBA
Dr. Oscar Elías Biscet
Presidente de la Fundación Lawton de Derechos Humanos
Presidente del Proyecto Emilia
Medalla Presidencial de la Libertad
Sígame en: http://www.twitter.com/@oscarbiscet
Dr. Oscar Elías Biscet
Presidente de la Fundación Lawton de Derechos Humanos
Presidente del Proyecto Emilia
Medalla Presidencial de la Libertad
Sígame en: http://www.twitter.com/@oscarbiscet
El presidente Trump sabe que la sociedad libre puede poner fin a las obras arbitrarias de las tiranías con actos trascendentales en íntima relación con los valores de dignidad del ser humano.
La injusticia prolongada trae un estado de intranquilidad mental y espiritual que crea un sufrimiento tan intenso en las personas que solo pude aliviarse y desaparecer cuando a la impunidad se le pone fin y la justicia prevalece para honrar a la víctima. Asimismo sucedió con la decisión del presidente estadounidense Donald Trump de reconocimiento oficial a la soberanía israelita sobre los Altos del Golán.
El presidente Trump sabe que la sociedad libre puede poner fin a las obras arbitrarias de las tiranías con actos trascendentales en íntima relación con los valores de dignidad del ser humano. Por eso el Presidente apoyó la soberanía judía sobre los Altos del Golán por ser un acto de justicia histórica.
Los altos del Golán es un área de 1.800 km2; 1.400 son suelos de soberanía israelita, 200 de Siria y ese último valor numérico entre Siria e Israel bajo la protección de las Naciones Unidas (ONU). Esta situación surge desde 1967. Sin embargo, el Estado de Israel ha querido hacer la paz y discutir la soberanía del Golán con Siria. En 70 años el gobierno sirio ha buscado la aniquilación del pueblo israelí. En 1947 se negaron a reconocer la independencia de Israel en la ONU. En 1948 cuando Israel declara su independencia, esa misma noche fue agredido por Siria, Líbano, Irak, Arabia Saudita y Egipto.
Los Altos del Golán han sido refugio para la artillería siria para atacar a los pueblos fronterizos israelitas e impidieron sus labores agrícolas, de pesca y convivencia pacífica a esos ciudadanos. Incluso Siria, desde los Altos del Golán, lanzó tres guerras de aniquilación contra el pueblo israelí. En realidad, eran guerras imperialistas para cometer genocidio y borrar del mapamundi al pueblo de Israel. Conflictos bélicos de autodefensa de Israel que son: La Guerra de Independencia de Israel, 1948; la Guerra de los Seis Días, 1967 y la Guerra del Yom Kippur, 1973.
Algo sui generis fue de parte de Cuba, único país del hemisferio occidental que voto en contra del surgimiento del Estado de Israel en 1947. También hizo un discurso antisemita que proponía el rechazo de la Declaración de Balfour, recogida en la Conferencia de San Remo de 1920. Ese antisemitismo de aislados gobiernos isleños fue recogido y esparcido por Fidel Castro, lo primero que realizó su régimen tiránico, fue la expulsión del 80% de la población judía de Cuba entre 1959-1963.
El antisemitismo fue tan fuerte en Fidel Castro que participó directamente con su ejército militar (tanquistas) en la injerencia bélica, aupado, entrenado y armado por la Unión Soviética (URSS), contra la nación de Israel. Esas acciones intervencionistas fueron la Guerra del Yom Kippur y la Guerra de Desgates, conflicto entre Egipto e Israel, 1967-1970. En ambas guerras resultaron perdedoras Cuba y la URSS. En su apoyo a Egipto las bajas de cubanos fueron 180 muertos y 250 heridos y los soviéticos tuvieron 58 muertos y 5 aviones derribados.
Las historias documentadas de las injerencias bélicas de la Cuba de Castro y la URSS en las guerras árabe-israelíes están descritas en los siguientes libros: Una Biografía de Fidel Castro, autor Peter G. Bourne; Cuba: Entre reforma y revolución, de Louis A. Pérez (Jr.); Cuba: Una nueva historia, de Richard Gott y El oso cauteloso: compromiso militar soviético en el reparto del Medio Oriente en la época de 1967, de Efraín Karsh.
Las derrotas ante los hebreos exacerbó el odio de Fidel Castro. Se convirtió el enemigo jurado y número uno del hemisferio occidental y del mundo no islámico del estado nación judío a lo cual le hizo competencia Hugo Chávez y ahora Nicolás Maduros. Los regímenes de Castro Díaz-Canel y Maduro están involucrados con la presencia de tropas de las milicias terroristas de Hezbolah y la guardia republicana iraní en suelo venezolano y con la guía y protección de los servicios de inteligencia de Cuba subvierten a Venezuela y la región de Las Américas.
La orden presidencial de soberanía israelí sobre los Altos del Golán, Trump comentó: “La demora ha sido demasiado”. Y reafirmó que “Y esto debió hacerse, diría yo, hace muchos presidentes atrás. Pero por alguna razón no lo hicieron, y me siento muy honrado en haberlo hecho”.
Del mismo modo, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, comentó sobre ese momento feliz e histórico que “desde 1948 hasta 1967, Siria hizo llover fuego mortal desde los Altos del Golán contra ciudadanos de Israel en la parte baja. Una generación de niños israelitas vivió en peligros. Y luego, en dos días gloriosos, en junio de 1967, los valientes soldados de Israel escalaron esas alturas amedrentadoras y liberaron el Golán”.
Las dictaduras socialistas y antisemitas de Siria y Cuba fueron derrotas militarmente en el Golán en 1967. Hoy la felicidad llega a todos los que aman la justicia y libertad con la orden presidencial de Trump, pues la victoria militar israelí de 1967 se ha convertido en la victoria diplomática del mundo libre.
https://www.diariolasamericas.com/opinion/golan-israeli-victoria-cuba-n4175218
La injusticia prolongada trae un estado de intranquilidad mental y espiritual que crea un sufrimiento tan intenso en las personas que solo pude aliviarse y desaparecer cuando a la impunidad se le pone fin y la justicia prevalece para honrar a la víctima. Asimismo sucedió con la decisión del presidente estadounidense Donald Trump de reconocimiento oficial a la soberanía israelita sobre los Altos del Golán.
El presidente Trump sabe que la sociedad libre puede poner fin a las obras arbitrarias de las tiranías con actos trascendentales en íntima relación con los valores de dignidad del ser humano. Por eso el Presidente apoyó la soberanía judía sobre los Altos del Golán por ser un acto de justicia histórica.
Los altos del Golán es un área de 1.800 km2; 1.400 son suelos de soberanía israelita, 200 de Siria y ese último valor numérico entre Siria e Israel bajo la protección de las Naciones Unidas (ONU). Esta situación surge desde 1967. Sin embargo, el Estado de Israel ha querido hacer la paz y discutir la soberanía del Golán con Siria. En 70 años el gobierno sirio ha buscado la aniquilación del pueblo israelí. En 1947 se negaron a reconocer la independencia de Israel en la ONU. En 1948 cuando Israel declara su independencia, esa misma noche fue agredido por Siria, Líbano, Irak, Arabia Saudita y Egipto.
Los Altos del Golán han sido refugio para la artillería siria para atacar a los pueblos fronterizos israelitas e impidieron sus labores agrícolas, de pesca y convivencia pacífica a esos ciudadanos. Incluso Siria, desde los Altos del Golán, lanzó tres guerras de aniquilación contra el pueblo israelí. En realidad, eran guerras imperialistas para cometer genocidio y borrar del mapamundi al pueblo de Israel. Conflictos bélicos de autodefensa de Israel que son: La Guerra de Independencia de Israel, 1948; la Guerra de los Seis Días, 1967 y la Guerra del Yom Kippur, 1973.
Algo sui generis fue de parte de Cuba, único país del hemisferio occidental que voto en contra del surgimiento del Estado de Israel en 1947. También hizo un discurso antisemita que proponía el rechazo de la Declaración de Balfour, recogida en la Conferencia de San Remo de 1920. Ese antisemitismo de aislados gobiernos isleños fue recogido y esparcido por Fidel Castro, lo primero que realizó su régimen tiránico, fue la expulsión del 80% de la población judía de Cuba entre 1959-1963.
El antisemitismo fue tan fuerte en Fidel Castro que participó directamente con su ejército militar (tanquistas) en la injerencia bélica, aupado, entrenado y armado por la Unión Soviética (URSS), contra la nación de Israel. Esas acciones intervencionistas fueron la Guerra del Yom Kippur y la Guerra de Desgates, conflicto entre Egipto e Israel, 1967-1970. En ambas guerras resultaron perdedoras Cuba y la URSS. En su apoyo a Egipto las bajas de cubanos fueron 180 muertos y 250 heridos y los soviéticos tuvieron 58 muertos y 5 aviones derribados.
Las historias documentadas de las injerencias bélicas de la Cuba de Castro y la URSS en las guerras árabe-israelíes están descritas en los siguientes libros: Una Biografía de Fidel Castro, autor Peter G. Bourne; Cuba: Entre reforma y revolución, de Louis A. Pérez (Jr.); Cuba: Una nueva historia, de Richard Gott y El oso cauteloso: compromiso militar soviético en el reparto del Medio Oriente en la época de 1967, de Efraín Karsh.
Las derrotas ante los hebreos exacerbó el odio de Fidel Castro. Se convirtió el enemigo jurado y número uno del hemisferio occidental y del mundo no islámico del estado nación judío a lo cual le hizo competencia Hugo Chávez y ahora Nicolás Maduros. Los regímenes de Castro Díaz-Canel y Maduro están involucrados con la presencia de tropas de las milicias terroristas de Hezbolah y la guardia republicana iraní en suelo venezolano y con la guía y protección de los servicios de inteligencia de Cuba subvierten a Venezuela y la región de Las Américas.
La orden presidencial de soberanía israelí sobre los Altos del Golán, Trump comentó: “La demora ha sido demasiado”. Y reafirmó que “Y esto debió hacerse, diría yo, hace muchos presidentes atrás. Pero por alguna razón no lo hicieron, y me siento muy honrado en haberlo hecho”.
Del mismo modo, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, comentó sobre ese momento feliz e histórico que “desde 1948 hasta 1967, Siria hizo llover fuego mortal desde los Altos del Golán contra ciudadanos de Israel en la parte baja. Una generación de niños israelitas vivió en peligros. Y luego, en dos días gloriosos, en junio de 1967, los valientes soldados de Israel escalaron esas alturas amedrentadoras y liberaron el Golán”.
Las dictaduras socialistas y antisemitas de Siria y Cuba fueron derrotas militarmente en el Golán en 1967. Hoy la felicidad llega a todos los que aman la justicia y libertad con la orden presidencial de Trump, pues la victoria militar israelí de 1967 se ha convertido en la victoria diplomática del mundo libre.
https://www.diariolasamericas.com/opinion/golan-israeli-victoria-cuba-n4175218
Nuevo Acción informa
¿Quién es el H.P. guajiro Guillermo García Frías? Por Esteban Fernández------------------------------En elCarajal de Miami: Las consecuencias de la implementación del capítulo III de la Ley Helms-Burton--------------------------------Rompiendo el pacto infame de hablar a media voz-Quiénes son los que reciben los grants de la NED-XIX: Investigación e Innovación Factual AC-----------------------------¡Piedad! No hagan una Notre Dame reciclable e inclusiva, por Olivier Babeau---------------------------------Como lo ven en Moscú: Cuba y Nicaragua pueden ser los siguientes de “la lista” de EE.UU. después de Venezuela-------------------------------Una pausa para la devoción: Santiago 5: 16-------------------------------------En la columna de la izquierda: La canción del avestruz y la jutía, en versión “Bajanda”------------------------------------- En la columna de la derecha: Baldor, su álgebra y su historia.
viernes, 19 de abril de 2019
SOCIALISMO, OPORTUNISMO Y SUICIDIO

SOCIALISMO, OPORTUNISMO Y SUICIDIO
Alfredo M. Cepero
Director de www.lanuevanacion.com
Sígame en: http://twitter.com/@AlfredoCepero
Alfredo M. Cepero
Director de www.lanuevanacion.com
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El Partido Demócrata de 2019 se parece cada día más a los bolcheviques de 1917. Aquellos tenían a Vladimir Lenin, que sí sabía para donde iba, y estos tienen a Bernie Sanders que sigue buscando un camino que no existe dentro del capitalismo. Pero eso no ha impedido que muchos de sus discípulos como Alexandria Ocasio Cortez, Ilhan Omar y Rashida Tlaib se hayan apoderado de la agenda y representen la energía dentro del partido del burro. A tal extremo, que, comparadas con estas apologistas del terrorismo y promotoras del socialismo, Nancy Pelosi, Sheila Jackson Lee y Maxine Waters podrían ser consideradas moderadas.
El partido que fuera una vez defensor de los trabajadores y de la clase media sin distingos de sexo, religión o raza se ha fracturado en distintas tribus a lo largo de líneas religiosas, sexuales y raciales. Su bandera común es un socialismo desprestigiado que ignora los motivos del fracaso de esta ideología del odio a través de la historia. Que no se ha enterado de los desastres de Cuba y Venezuela ni entiende los motivos por los cuales la Unión Soviética desapareció del mapa en 1989 con la caída del Muro de Berlín. Para esta gente, se acabaron los términos medios y ha llegado la hora de los radicales. Con ello, le han dado el tiro de gracia al partido centrista de John Kennedy, Lyndon Johnson, Sam Nunn y Henry Jackson. Donald Trump se ha limitado a enterrar el muerto.
Por otra parte, para ser socialista en la meca del capitalismo hay que ser ignorante o fanático, aunque ambas aberraciones viajan casi siempre juntas. No se puede concebir una sin la otra. Bernie Sanders, el profeta de este socialismo incoherente y fracasado, es tan fanático que se fue a pasar su luna de miel en la antigua Unión Soviética y, a estas alturas del juego, sigue elogiando al sistema de salud castrista como el más justo y eficiente del planeta.
¿Por qué motivo lo siguen entonces tantos jóvenes en su alucinante aventura? La respuesta es fácil de encontrar en el sistema educativo de los Estados Unidos. Desde hace medio siglo los claustros de las universidades norteamericanas y los medios informativos se han llenado de diletantes que carecían de habilidades para triunfar en el mundo competitivo de las empresas privadas. Los graduados más capacitados hicieron fortunas compitiendo en la economía de mercado mientras estos diletantes se dedicaron a enseñar a los hijos de los triunfadores. Donald Trump es uno de esos triunfadores que personifica tanto el empresario envidiado por la prensa y por los claustros como el hombre que ha jurado oponerse con todas sus fuerzas al socialismo.
Volviendo a las universidades, estos profesores les dijeron a sus alumnos que el capitalismo era elitista y opresivo porque dejaba rezagadas a las mayorías. Les vendieron como sustituto la utopía de un socialismo que garantizaría la igualdad para todos los ciudadanos sin decirles quién pagaría la cuenta. Tampoco les aclararon, quizás porque ellos tampoco lo sabían, que esa igualdad no se lograría haciendo a todos acaudalados sino condenándolos a todos a la miseria, tal como lo vemos actualmente en Cuba y Venezuela.
Muchos de los candidatos que integran actualmente la lista de aspirantes a la presidencia por el Partido Demócrata fueron alumnos de esos profesores. Otros son millonarios que viven en barrios exclusivos pero pretenden ser solidarios de los desamparados. Los más obvios Nancy Pelosi y Barack Obama. Aquí estamos siendo testigos de un caso flagrante de oportunismo disfrazado de socialismo.
Todo esto ha creado las condiciones para el control que ejercen actualmente los radicales de izquierda sobre la agenda del Partido Demócrata. Una agenda donde predominan las fronteras abiertas, la eliminación del Colegio Electoral, la salud gratuita administrada por el gobierno, la eliminación de la policía de inmigración, el radicalismo femenino, el aborto al por mayor, la histeria climatológica, la erradicación de los combustibles fósiles y un ingreso garantizado hasta para quienes se nieguen a trabajar.
Los candidatos a la presidencia por el Partido Demócrata están conscientes de que esas promesas nunca fueron cumplidas por quienes arruinaron a sus pueblos con la quebrada ideología del socialismo. Pero eso no es obstáculo para respaldar esa agenda en su totalidad. Porque saben que, de no hacerlo, no podrán ganar las primarias del partido que son siempre controladas por las minorías más radicales. Las mismas minorías que, para beneficio de Donald Trump, harán de estas primarias demócratas una guerra a muerte. El ejemplo ya lo tenemos en el ensañamiento desatado contra un afable Joe Biden por sus competidores a la postulación presidencial.
Por su parte, tal como lo hizo en 2016, el presidente ve una oportunidad de ampliar su base política entre los obreros y los ciudadanos olvidados de los estados interiores del país. Los mismos que votaron por Obama en 2012 y cambiaron para Trump en 2016. Estos hombres y mujeres, ignorados por las elites políticas de los estados costeros como New York y California, podría mantener a Trump en la Casa Blanca en las generales de 2020.
Además, el presidente tiene a su favor que no ha gobernado como un ideólogo sino como un pragmático. Que ha producido resultados beneficiosos para los ciudadanos de todas las religiones, todos los sexos y todas las razas. Esa gente no presta atención a los mensajes agresivos o la personalidad conflictiva del presidente sino al dinero que sus políticas les ponen en sus bolsillos.
Una lista abreviada de sus éxitos incluye la creación de cuatro millones de empleos, entre ellos 400,000 en una industria manufacturera que Obama había dado por perdida, un crecimiento económico del 4 por ciento, la tasa de desempleo para negros, hispanos y asiáticos más baja en la historia de los Estados Unidos, una independencia energética sin precedentes en el país y la eliminación de regulaciones que impedían la creación de nuevas empresas.
Incapaces de estructurar una agenda que supere los éxitos de Trump, los demócratas han apelado al ataque personal y a las promesas de regalos con que los socialistas engañan a los pueblos. Sobre todo, los renuentes a asumir sus responsabilidades ciudadanas e ignorantes de los riesgos de poner sus derechos en manos del gobierno. Algo que nunca pensé que esto pudiera ocurrir en este paraíso creado por el capitalismo en los Estados Unidos.
Si este nuevo Partido Demócrata actuara con inteligencia haría lo que hizo en muchas ocasiones el viejo partido. Aparecer como centrista y hasta conservador en las últimas horas de una campaña y, después de triunfar en las elecciones, volver a su agenda de izquierda por los próximos dos años. Y en las próximas elecciones repetir el mismo ciclo camaleónico. Pero eso sería como pedirle peras a un olmo sembrado por los radicales que lo controlan en estos momentos.
Por lo que estoy convencido de que su posición extremista los conducirá a un suicidio político porque el pueblo norteamericano ha demostrado que nunca ha votado por los extremos. Quienes lo duden sólo tienen que recordar las devastadoras derrotas sufridas por el archi-derechista Barry Goldwater in 1964 y el ultraizquierdista George McGovern en 1972. La historia casi siempre se repite. Bien lo dijo Marco Tulio Cicerón: "La historia es luz de la verdad, testigo de los tiempos y, sobre todo, maestra de la vida". Yo nunca la ignoro ni apuesto contra ella.
4-16-19
El partido que fuera una vez defensor de los trabajadores y de la clase media sin distingos de sexo, religión o raza se ha fracturado en distintas tribus a lo largo de líneas religiosas, sexuales y raciales. Su bandera común es un socialismo desprestigiado que ignora los motivos del fracaso de esta ideología del odio a través de la historia. Que no se ha enterado de los desastres de Cuba y Venezuela ni entiende los motivos por los cuales la Unión Soviética desapareció del mapa en 1989 con la caída del Muro de Berlín. Para esta gente, se acabaron los términos medios y ha llegado la hora de los radicales. Con ello, le han dado el tiro de gracia al partido centrista de John Kennedy, Lyndon Johnson, Sam Nunn y Henry Jackson. Donald Trump se ha limitado a enterrar el muerto.
Por otra parte, para ser socialista en la meca del capitalismo hay que ser ignorante o fanático, aunque ambas aberraciones viajan casi siempre juntas. No se puede concebir una sin la otra. Bernie Sanders, el profeta de este socialismo incoherente y fracasado, es tan fanático que se fue a pasar su luna de miel en la antigua Unión Soviética y, a estas alturas del juego, sigue elogiando al sistema de salud castrista como el más justo y eficiente del planeta.
¿Por qué motivo lo siguen entonces tantos jóvenes en su alucinante aventura? La respuesta es fácil de encontrar en el sistema educativo de los Estados Unidos. Desde hace medio siglo los claustros de las universidades norteamericanas y los medios informativos se han llenado de diletantes que carecían de habilidades para triunfar en el mundo competitivo de las empresas privadas. Los graduados más capacitados hicieron fortunas compitiendo en la economía de mercado mientras estos diletantes se dedicaron a enseñar a los hijos de los triunfadores. Donald Trump es uno de esos triunfadores que personifica tanto el empresario envidiado por la prensa y por los claustros como el hombre que ha jurado oponerse con todas sus fuerzas al socialismo.
Volviendo a las universidades, estos profesores les dijeron a sus alumnos que el capitalismo era elitista y opresivo porque dejaba rezagadas a las mayorías. Les vendieron como sustituto la utopía de un socialismo que garantizaría la igualdad para todos los ciudadanos sin decirles quién pagaría la cuenta. Tampoco les aclararon, quizás porque ellos tampoco lo sabían, que esa igualdad no se lograría haciendo a todos acaudalados sino condenándolos a todos a la miseria, tal como lo vemos actualmente en Cuba y Venezuela.
Muchos de los candidatos que integran actualmente la lista de aspirantes a la presidencia por el Partido Demócrata fueron alumnos de esos profesores. Otros son millonarios que viven en barrios exclusivos pero pretenden ser solidarios de los desamparados. Los más obvios Nancy Pelosi y Barack Obama. Aquí estamos siendo testigos de un caso flagrante de oportunismo disfrazado de socialismo.
Todo esto ha creado las condiciones para el control que ejercen actualmente los radicales de izquierda sobre la agenda del Partido Demócrata. Una agenda donde predominan las fronteras abiertas, la eliminación del Colegio Electoral, la salud gratuita administrada por el gobierno, la eliminación de la policía de inmigración, el radicalismo femenino, el aborto al por mayor, la histeria climatológica, la erradicación de los combustibles fósiles y un ingreso garantizado hasta para quienes se nieguen a trabajar.
Los candidatos a la presidencia por el Partido Demócrata están conscientes de que esas promesas nunca fueron cumplidas por quienes arruinaron a sus pueblos con la quebrada ideología del socialismo. Pero eso no es obstáculo para respaldar esa agenda en su totalidad. Porque saben que, de no hacerlo, no podrán ganar las primarias del partido que son siempre controladas por las minorías más radicales. Las mismas minorías que, para beneficio de Donald Trump, harán de estas primarias demócratas una guerra a muerte. El ejemplo ya lo tenemos en el ensañamiento desatado contra un afable Joe Biden por sus competidores a la postulación presidencial.
Por su parte, tal como lo hizo en 2016, el presidente ve una oportunidad de ampliar su base política entre los obreros y los ciudadanos olvidados de los estados interiores del país. Los mismos que votaron por Obama en 2012 y cambiaron para Trump en 2016. Estos hombres y mujeres, ignorados por las elites políticas de los estados costeros como New York y California, podría mantener a Trump en la Casa Blanca en las generales de 2020.
Además, el presidente tiene a su favor que no ha gobernado como un ideólogo sino como un pragmático. Que ha producido resultados beneficiosos para los ciudadanos de todas las religiones, todos los sexos y todas las razas. Esa gente no presta atención a los mensajes agresivos o la personalidad conflictiva del presidente sino al dinero que sus políticas les ponen en sus bolsillos.
Una lista abreviada de sus éxitos incluye la creación de cuatro millones de empleos, entre ellos 400,000 en una industria manufacturera que Obama había dado por perdida, un crecimiento económico del 4 por ciento, la tasa de desempleo para negros, hispanos y asiáticos más baja en la historia de los Estados Unidos, una independencia energética sin precedentes en el país y la eliminación de regulaciones que impedían la creación de nuevas empresas.
Incapaces de estructurar una agenda que supere los éxitos de Trump, los demócratas han apelado al ataque personal y a las promesas de regalos con que los socialistas engañan a los pueblos. Sobre todo, los renuentes a asumir sus responsabilidades ciudadanas e ignorantes de los riesgos de poner sus derechos en manos del gobierno. Algo que nunca pensé que esto pudiera ocurrir en este paraíso creado por el capitalismo en los Estados Unidos.
Si este nuevo Partido Demócrata actuara con inteligencia haría lo que hizo en muchas ocasiones el viejo partido. Aparecer como centrista y hasta conservador en las últimas horas de una campaña y, después de triunfar en las elecciones, volver a su agenda de izquierda por los próximos dos años. Y en las próximas elecciones repetir el mismo ciclo camaleónico. Pero eso sería como pedirle peras a un olmo sembrado por los radicales que lo controlan en estos momentos.
Por lo que estoy convencido de que su posición extremista los conducirá a un suicidio político porque el pueblo norteamericano ha demostrado que nunca ha votado por los extremos. Quienes lo duden sólo tienen que recordar las devastadoras derrotas sufridas por el archi-derechista Barry Goldwater in 1964 y el ultraizquierdista George McGovern en 1972. La historia casi siempre se repite. Bien lo dijo Marco Tulio Cicerón: "La historia es luz de la verdad, testigo de los tiempos y, sobre todo, maestra de la vida". Yo nunca la ignoro ni apuesto contra ella.
4-16-19
Estudios del Instituto Cubano
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En la historia de Cuba
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Nuevo Acción informa
Aunque lo nieguen el incendio en Notre Dame fue sabotaje islamita. Han profanado una docena de iglesias en Francia----------------------Rompiendo el pacto infame de hablar a media voz-Quienes son los que reciben los grants de laNED-XVIII-Archivo Cubano------------------------------El vice alcalde de Nevilly-Sur Seine (París) cuestiona que el incendio de Notre Dame haya sido un accidente----------------------------Más sobre la ex fiscal castrista e hija del “Agente Fraile”, Odette Dayara Alvarado---------------------La devastación nada accidental de la catedral de Notre Dame como símbolo de la destrucción de Europa--------------------------Cubanos en Uruguay van a Nicaragua para unirse a las caravanas organizadas por Ortega y Díaz Canel para joder a Trump.
jueves, 18 de abril de 2019
En la historia de Cuba
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