Otro hermano más que se nos va sin poder ver sus Sueños de Libertad..
Marily Vazquez
Un día como hoy, Octubre 28, en nuestra lucha contra el castrismo.
Dedicado a aquellos que dicen que en Cuba no se combatió el comunismo.
Comparta estas efemérides. Gracias.
PROHIBIDO OLVIDAR.
1959
En la noche de este día el comandante de las "Fuerzas Armadas Revolucionarias" Camilo Cienfuegos en vuelo desde Camagüey a La Habana después de arrestar al comandante Huber Matos su avión desaparece y ningún rastro fue encontrado. El Dr. Juan Orta Córdoba ex secretario del Tirano denunció la desaparición como una orden de Castro.
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Dos artefactos explosivos sin detonar son encontrados en el paradero de autobuses de la ruta 78 en el Reparto Zamora, Marianao.
1961
Varios ómnibus de la ruta Santiago-Habana resultan destruídos por una bomba colocada en el estacionamiento de los mismos en la calle Retiro en La Habana.
1962
Robert Kennedy se entrevista en Washington con el Embajador soviético Anatoly Dobrynin en la noche del 27 y parecen haber llegado a un acuerdo. Al anochecer del 28 John F. Kennedy anuncia por TV que no invadirá Cuba y secretamente concede retirar los misiles de Turquía, mientras que Khruschev promete sacar los misiles de Cuba. Fin de los 13 días que estremecieron el mundo durante la llamada "Crisis de Octubre" y como consecuencias por décadas el pueblo cubano maniatado en su lucha por la Libertad.
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La dirección de presidio de Isla de Pinos por órdenes superiores desactiva el mecanismo de detonación para volar la prisión con los explosivos TNT, aunque no los retiró hasta febrero de 1963.
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Juan Luís Espinosa es fusilado en el Puente Rodrigo, Las Villas.
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Juan Bacallao Zubieta capturado alzado es fusilado en Condado, Las Villas.
1965
Ramón Fernández es fusilado en La Cabaña.
1974
José Antonio Campos Placeres es asesinado en Villa Marista, La Habana.
1978
Orlando Santamaría es asesinado en la prisión Combinado del Este, La Habana.
1980: El preso político José Bacallao Rodríguez muere de un infarto en la prisión Combinado del Este de La Habana.
1984
Enrique González y Pedro Revuelta son asesinados en la prisión Combinado del Este, La Habana.
1999
Varias organizaciones de la oposición efectúan en la residencia del Dr. Oscar Elías Biscet una conferencia de prensa en la que dan a conocer a los medios las actividades de desobediencia civil que realizaran durante la IX Cumbre Iberoamericana que se celebrará en La Habana.
2000
El presidente de los EE.UU. Bill Clinton autoriza la venta de alimentos y medicinas a Cuba si el pago se efectúa en efectivo.
La familia Toledo: 2 ejecutados, 2 asesinados en prisión; muchos otros, encarcelados durante años
Armando Hernández González, de 29 años, y Ramón Toledo Lugo, de 39, fueron ejecutados el 1 de octubre de 1982 en la prisión de la Fortaleza de La Cabaña, en La Habana.
Hernández y Toledo eran cuñados (Odalys, hermana de Toledo, estaba casada con Hernández). Ambos trabajaban como operadores de equipos de bombeo en la planta de tratamiento de agua del municipio de Cotorro, en La Habana. Fueron detenidos el 23 de agosto de 1980, juzgados y condenados a muerte.
A principios de ese mismo año, 1980 —durante y tras el éxodo masivo por mar desde el puerto del Mariel—, varios miembros de la familia Toledo abogaron abiertamente porque los cubanos no se exiliaran, sino que trabajaran para lograr un cambio de régimen desde dentro. Comenzaron a reunirse y a imprimir panfletos en los que llamaban a la población a unirse. Durante el juicio, se descubrió que el grupo había sido infiltrado por un espía del gobierno.
Hernández y Toledo fueron llevados a Villa Marista, sede de la Seguridad del Estado en La Habana. Al desconocer su paradero, sus esposas intuyeron de inmediato que algo andaba mal y se ocultaron, junto con sus hijos, en una casa de campo perteneciente a otro familiar. En menos de una semana, fueron descubiertas. Una noche, agentes del gobierno detuvieron a todos los adultos y dejaron a los cuatro niños pequeños (de 3, 5, 6 y 7 años) al cuidado de una tía que apenas era una adolescente. Sobrevivieron «como animales» hasta que, tres meses después, otros abuelos dieron con ellos.
Los «conspiradores» fueron juzgados y acusados falsamente de participar en un plan complejo, de preparar actos violentos y de poseer armas. Con los padres y abuelos en prisión, a los niños solo se les permitía visitarlos con muy poca frecuencia.
Los hijos de Hernández solo veían a su padre unas dos veces al año durante los dos años que este pasó en prisión antes de su ejecución. Además, sufrieron un grave abuso psicológico: los guardias de la prisión los humillaban y se burlaban de ellos durante las visitas a su padre. A menudo, pasaban el día esperando —desde las 7 de la mañana hasta las 4 de la tarde— sin probar bocado, solo para que al final les dijeran que la visita había sido suspendida.
Desde la cárcel, Hernández escribió una carta a sus seres queridos en la que afirmaba que no permitiría que las difíciles circunstancias que atravesaba lo doblegaran, y aseguraba mantener los pies bien firmes en la tierra. Añadía: «Cuando yo no esté, quiero mi bandera como techo, la tierra como madre y, para respirar, ¡la libertad!».
En octubre de 1982, dos funcionarios gubernamentales uniformados se presentaron en la casa para notificar a la familia que las ejecuciones se habían llevado a cabo y entregarles los certificados de defunción. Todo esto ocurrió delante de los niños.
La abuela se desmayó, mientras el abuelo se golpeaba la cabeza con los puños, gritando desesperado que habían ejecutado a su hijo «por nada». Los guardias, por su parte, se regocijaban al presenciar la traumática reacción de la familia.
Hernández dejó dos hijos, de 3 y 5 años. Su esposa, Odalys Toledo, cumplió 8 años de prisión. Toledo dejó dos hijos, de 5 y 7 años. Su esposa, Margarita Varela, cumplió 8 años de prisión.
Tras la ejecución de su padre y el encarcelamiento de su madre, los niños quedaron marginados por la sociedad. En la escuela, recibían amenazas constantes y se les prohibía acercarse a la bandera cubana; los maestros, además, los ignoraban y los obligaban a sentarse al fondo del aula. En una ocasión, un vehículo intentó atropellar a Armando Jr. mientras este montaba en bicicleta en caminos secundarios.
Después de que la madre cumpliera ocho años de condena y fuera puesta en libertad, un guardia acudía a su casa cada semana para interrogarla. Siempre había un policía vigilando a la familia. Finalmente, se marcharon al exilio.
Los primos Edilio González Toledo y Antonio Toledo Rizo fueron detenidos en la misma redada de agosto de 1980, en la que también fueron encarcelados muchos otros miembros de la familia. Las autoridades penitenciarias alegaron que ambos se ahorcaron, en incidentes separados, utilizando los cordones de sus zapatos (un objeto que los reclusos no tenían permitido poseer).
Fuentes: Copia del expediente judicial. Testimonio de Armando Hernández Toledo y Oraykys Hernández Toledo, ofrecido durante una sesión informativa sobre Cuba Archive en la Universidad de Miami, el 28 de febrero de 2006. Entrevistas grabadas con otros dos miembros de la familia que estuvieron en prisión; realizadas en persona en Miami durante los años 2005, 2006 y 2007. Testimonio de un ex preso político —actualmente residente en Florida— que compartió prisión con miembros de la familia (febrero de 2005, Miami). Copia de una carta escrita desde la cárcel por Armando Hernández, con fecha del 10 de noviembre de 1981.
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