Un día como hoy, febrero 18, en nuestra lucha contra el castrismo.
Dedicado a aquellos que dicen que en Cuba no se combatió el comunismo.
Comparta estas efemérides. Gracias.
PROHIBIDO OLVIDAR.
1853
Muere en San Agustín, Florida el Padre Félix Varela y Morales. Don José de la Luz y Caballero quien fuera su discípulo en el Colegio-Seminario de San Carlos en La Habana sentenció: "Mientras se piense en Cuba, se pensará en aquel que nos enseñó a pensar".
1959
Jesús Sosa Blanco es fusilado en La Cabaña.
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E. Medina y A. Cardoso son fusilados en Pinar del Río.
1962
Mauricio Marrero Pérez es fusilado en la Campana, LV.
1964
Enrique Lavilla es fusilado en la finca Buenavista entre Condado y Trinidad, Las Villas.
1966
El ministro de la Iglesia Episcopal Alonso González Posada es fusilado en La Cabaña.
1969
Miembros de las organizaciones Comandos Libres Nacionalistas y Norteamericanos del Partido Renacimiento Nacional impiden la celebración de un acto procastrista convocado por las organizaciones izquierdistas Panteras Negras y Young Lords de Puerto Rico. El acto iba a celebrarse en Hunter College de Nueva York.
1970
El preso político Carlos Rodríguez Quesada muere por la precaria asistencia médica en la sala de penados del Castillo del Príncipe, en La Habana.
1989
Ismael Portuondo Blanco es asesinado en el G2 de La Habana, conocido como "Villa Marista".
2015
Muere en Miami, Fl el expreso político cubano por 24 años Ramón San Román Nuevo.
2016
El presidente de EE.UU. Barack Hussein Obama anuncia que viajará a Cuba, a pesar del incremento de la represión y los señalamientos del régimen cubano de que no cambiarían nada.
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Yoel Marquez Valdéz, hijo del preso político Carmelo Martes Pozo “Majagua” esta averiguando por su padre quien ya falleció. Fue juzgado y condenado en la causa es la 145/61 posiblemente de Camagüey pues el cree que era de Majagua, Ciego de Avila. Era boxeador.
Entre otras cosas está interesado en saber dónde está enterrado para rendirle tributo.
Por favor envíenme cualquier información sobre el caso.
Gracias.
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*LEAN EN TRINCHERA
trinchera.info
INICIO Y TITULARES
*Cuba suspende el ostentoso festival del tabaco. No hay energía ni alegría oficial para echar humo.
EN ECONOMÍA
*Washington reconoce que se ha regularizado el mercado petrolero en Venezuela. Pero Cuba se acerca a su opción CERO.
EN CULTURALES
* La obra literaria de Ernesto Díaz Rodríguez por la libertad de Cuba
EN VÍDEOS
* Martí contra el anexionismo. Invitado: Emilio J. Sánchez
Trinchera.info
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La generación que no se calla
Como miembro de esa Generación Z, no puedo sentirme más orgulloso de lo que los jóvenes cubanos hemos logrado esta década
Jóvenes cubanos se conectan a Internet en una zona WiFi, en La Habana, Cuba.EFE / ARCHIVONadie se sorprende al decir que en Cuba alzar la voz sigue costando. Cuesta miedo y fuerzas; cuesta cargar el silencio de tantos que ya no pueden hablar. Cuando se alza, se alza para señalar al régimen que gobierna la isla y sacudir lo estancado mientras se asume el deber de no callar ante lo que sucede.Por eso cada vez que veo a jóvenes de mi edad comprometidos con la libertad del país, me alegro de un modo especial. En Cuba ese compromiso se paga con vigilancia constante y citaciones arbitrarias; se paga con amenazas veladas y el decomiso de lo poco que se tiene. Vivimos tiempos donde a muchos jóvenes hablar de política les suena a ruido ajeno o pelea vieja que no les corresponde. Tanto dentro como fuera de la Isla, se siente como pérdida de tiempo o batalla perdida de antemano. Por eso impresiona ver a alguien escoger por voluntad propia el camino menos cómodo; por eso da esperanza.Hace dos semanas nos llegó la noticia del arresto de Ernesto Ricardo Medina y Kamil Zayas Pérez, mejor conocidos como "El 4tico". Estos muchachos pertenecen a esa generación que hizo de la pólvora de lo inamovible el fuego que gestó las protestas del 11 de julio. Con una cámara y un ventilador roto lograron producir videos que informan la cruda realidad del país mientras desmontan las mentiras del régimen. No hacen política de espectáculo ni insulto fácil; hablan desde lo real y nombran lo que se intenta ocultar con una claridad que duele porque es exacta.Organizaciones independientes han documentado que los muchachos del "4tico" permanecen detenidos en Holguín, bajo medida de prisión provisional. También se ha denunciado la confiscación de sus equipos y la apertura de un proceso penal por "propaganda contra el orden constitucional" e "instigación a delinquir". Estas acusaciones recaen sobre jóvenes cuyo "delito" ha sido mostrar la realidad que viven e invitar a su audiencia a imaginar un futuro distinto: uno donde se puedan debatir ideas libremente y construir un país en el que el esfuerzo individual esté protegido por la ley.Pero este caso refleja algo más profundo que el destino de dos jóvenes. Refleja esa normalidad aprendida, esa forma de mirar el abuso como si fuera parte del paisaje, como si el atropello fuera inevitable. Un país se asfixia cuando lo intolerable deja de sorprender; cuando el abuso se vuelve tan cotidiano que ya ni lo notamos. Y es contra esa resignación que estos muchachos alzaron la voz. Por eso su arresto importa. Por eso su silencio forzado debe preocuparnos.Su masa de seguidores, muchos jóvenes cubanos dentro y fuera de la isla entre 18 y 29 años, salieron a denunciar el atropello. A través de redes sociales y empujando a las organizaciones internacionales a reconocer este caso, se hizo escuchar el grito de una juventud que rompió hace tiempo con el paradigma de lo determinado y lo rígido. Una juventud que se niega a vivir en un país donde le dicen lo que tiene que hacer, y que exige un país que sirva y responda a la generación que demanda cambio.Como miembro de esa Generación Z, no puedo sentirme más orgulloso de lo que los jóvenes cubanos hemos logrado esta década. Hemos continuado el legado de aquellos que vinieron antes con el reclamo que ha perseguido a la isla desde los orígenes de nuestra nacionalidad: el de una Cuba Libre. No es un adorno verbal ni un eslogan para dividir cubanos en bandos cómodos. Es un llamado viejo y persistente, hecho de trabajo, de dolor, de separación y de destierro; un llamado que pide algo simple y serio, que la vida de los nuestros pueda ser vivida con dignidad.
Martí advirtió que "cuando se cae un pino en el bosque, sale del tronco muerto un pino nuevo". Esa levadura heroica de la que habló no siempre se ve, pero obra. A veces empieza en lo pequeño: dos muchachos con una cámara y una idea; una verdad dicha con voz firme; una audiencia que despierta y deja de fingir que no entiende. Y cuando el poder cree cortar de raíz, muchas veces solo consigue mover la tierra; y en tierra removida, lo nuevo encuentra por dónde salir.
Si mañana nuestros hijos preguntan qué hicimos cuando se llevaban a jóvenes por pensar, no podemos responder con silencio. El silencio repetido se vuelve costumbre, y la costumbre termina educando a la próxima generación en la resignación. Por eso escribo. Por eso hablo. Porque el deber de hoy no es solo recordar a estos jóvenes, sino sostener la tierra removida donde los nuevos pinos puedan crecer—compartiendo sus nombres, exigiendo su liberación, y negándonos a que su voz sea borrada.
Carlos L. Martínez es un estudiante doctoral cubanoamericano de Economía en la George Mason University. Es Social Mobility Fellow del Archbridge Institute. Actualmente se está especializando en teoría de elección pública e historia económica.
Frank CalzonCenter for a Free Cuba

