Ramón Carretero Napolitano también llevó a Cuba productos de México
Una investigación de DDC revela cómo el panameño, sancionado por la OFAC, también operó en México, donde Claudia Sheinbaum aboga por ampliar el comercio con la Isla.
La más reciente investigación realizada por DIARIO DE CUBA sitúa a México en el mapa empresarial de Ramón Carretero Napolitano, el empresario panameño sancionado por la OFAC cuyas compañías han trabajado en estrecha conexión con el régimen cubano. Los registros comerciales analizados por Annarella Grimal y Pablo Díaz Espí muestran que una empresa vinculada a Carretero compró en México millones de dólares en mercancías entre 2023 y 2025. Algunas terminaron en Cuba tras pasar por la Zona Libre de Colón, en Panamá, justamente donde los registros no permiten seguir el rastro de otras.
Los documentos revisados por los investigadores demuestran así una conexión mexicana que se desconocía en la red empresarial del panameño. Hasta ahora, esta podía seguirse principalmente a través de Panamá y Venezuela. Los registros mexicanos introducen otro punto de origen de las mercancías y, al mismo tiempo, permiten observar cómo determinados productos atraviesan distintas empresas y jurisdicciones antes de aparecer en el mercado cubano.
El hallazgo se da a conocer en un momento en que México pretende entablar una relación más cercana con Cuba. La presidenta Claudia Sheinbaum ha anunciado que trabaja en nuevos acuerdos comerciales y ha señalado que, tras la supuesta apertura anunciada por La Habana, empresas mexicanas podrían encontrar oportunidades de inversión. No obstante, como identifica la investigación de DIARIO DE CUBA, antes de que ese intercambio se concrete, Carretero ha estado operando con proveedores mexicanos y canalizando mercancías hacia el mercado cubano. Por tanto, el precedente pudiera apuntar hacia posibles beneficiados de la potencial apertura y las estructuras que pudieran terminar controlando la llegada de productos al consumidor cubano.
La empresa referida es Corporación Logística Zona Libre de Colón S.A., creada en Panamá en 2019. Entre 2023 y 2025 recibió desde México cargamentos por millones de dólares. Solo en 2025 se registraron nueve embarques valorados en 3,6 millones de dólares, casi el 65% del valor documentado para todo el trienio. El 79% correspondió a aceites y lubricantes y el 21% a preparados lácteos. Algunos aparecieron luego en plataformas de comercio electrónico dirigidas a la diáspora cubana. Los precios finales a veces duplicaban o triplicaban el valor de importación.
En el caso de las galletas mexicanas Chispitas, con un valor CIF estimado de 45 centavos de dólar, se vendieron por 1,80 dólares en Connus Shop, una plataforma online también vinculada a Carretero. Otro ejemplo es el jamón de pavo y cerdo de Bafarm comprado en México por 3,22 dólares el kilogramo, y comercializado a 6,65 dólares por kilogramo a través de El Yerro Menu, proveedor de catálogos para plataformas dolarizadas de GAESA.
Un enlace valioso con investigaciones anteriores está en los productos lácteos. La comercializadora Rapifruit S.A. de C.V., de Jalisco, fue el segundo mayor proveedor mexicano de Corporación Logística Zona Libre de Colón S.A., con el 15,5% del valor de sus compras en México. Entre 2023 y 2025 le envió cuatro cargamentos de preparados lácteos que sumaron 309.353 kilogramos y 862.991 dólares.
Rapifruit ya había aparecido en una investigación de DIARIO DE CUBA como suministradora de leche en polvo a Alcona S.A. –entidad estatal cubana perteneciente al Grupo Flora y Fauna– con las marcas Numalac y La Perla. Ahora los registros muestran que esas mismas marcas están en los envíos de Rapifruit a Corporación Logística Zona Libre de Colón S.A.
Mercancías como la leche permiten observar la enorme dimensión políticade este proceso. La caída de la producción nacional y las limitantes de la distribución normada han convertido un alimento básico en una mercancía de alto valor dentro del mercado en divisas. Los registros analizados por DIARIO DE CUBA muestran que algunos lácteos importados por esta vía llegaron a venderse con diferencias superiores al 200% respecto de su valor de importación.
El otro gran componente de las operaciones mexicanas son los lubricantes. Entre 2023 y 2025, Corporación Logística Zona Libre de Colón S.A. recibió nueve embarques de Lubricantes de América S.A. de C.V. por 4,27 millones de dólares. Los cargamentos llegaron a superar las 350 toneladas y representan la mayor parte del valor de los productos mexicanos documentados en esta ruta. Por su volumen, se trata de operaciones dirigidas al abastecimiento mayorista, con capacidad para atender transporte, maquinaria y actividades industriales.
El texto, publicado esta semana, es la tercera pieza de una investigación de DIARIO DE CUBA para reconstruir los negocios de Ramón Carretero y sus vínculos con Cuba. La primera entrega examinó el negocio de la leche importada desde México por Alcona S.A., empresa dirigida por el comandante cubano Guillermo García Frías. La segunda reconstruyó la actividad de las compañías de Carretero desde Panamá y mostró cómo sus empresas funcionaron como intermediarias de mercancías destinadas a entidades estatales cubanas, sectores estratégicos de la economía y plataformas de comercio electrónico dirigidas a la diáspora, pues condicionan el pago en divisas y desde el extranjero. La operación permite sortear la falta de poder adquisitivo local, y convierte a la emigración en una fuente de financiación del consumidor cubano.
Esa investigación documentó más de 11 millones de dólares en ventas de las compañías de Carretero a Cuba entre 2021 y 2025, y describió la arquitectura comercial que conecta proveedores internacionales, empresas panameñas y entidades cubanas. El nuevo hallazgo demuestra que México ha sido uno de los puntos de origen de esa arquitectura creada por el régimen de La Habana, desarrollada alrededor de la escasez que padece la población de la Isla.
