
Escrito por Paulino Alfonso Estévez
Lawton, La Habana
16 de julio del 2011
(PD) Sucedáneo, la palabra con que nombran el componente que se anuncia en el café raulista, según el diccionario, procede del latin succedáneus, (sucesor, sustituto, una sustancia que por tener propiedades parecidas a otra, puede reemplazarla).El por qué del título lo explico al final
De hace un tiempo acá, leo el Granma de los viernes como un inventario del pensamiento castrista. Confieso que hasta ahora sólo he encontrado buenos guiones para sátira política. Pero este último viernes me encontré un ejercicio de sarcasmo que se merece el Oscar, y nada menos que suyo, estimado Modesto. Se trata de su última reunión con su Consejo de “Ministros”, encaminada como siempre a revisar lo referente al cumplimiento de los acuerdos de su ópera prima, el 6º Congreso del Partido Comunista.
En esta ocasión se trató de algo tan excepcional como modificar las leyes que durante 50 años han privado a los cubanos del pleno disfrute de un automóvil o de su casa, aunque esta ya haya sido pagada con creces por “el propietario”.
Esto lucirá extraño a un azerí, un hindú o a un argelino: que su gobierno se reúna para regular su propiedad privada. Pero para el para el castrismo, oh, esto es una reforma trascendente ya que durante más de 50 años el único propietario de las viviendas y hasta de la ropa interior de los cubanos ha sido el régimen. El pueblo no ha sido nada más que usuario de algo por lo que pagó hace mucho tiempo.
Según el cónclave, se hace necesario cambiar 188 resoluciones, decretos y otras “legislaciones” que según Ud, ya no tan nuevo presidente, frenan el proceso de la propiedad de la vivienda en Castrolandia, ademas de que contribuirá a aliviar la crisis habitacional que tiene el pueblo, no el régimen.
Además, se revisarán 80 mamotretos que prohíben a los cubanos vender, traspasar, donar o prestar cualquier tipo de vehículo con fecha de fabricación posterior a 1959.
En ambos casos, Ud repitió hasta el cansancio que había que revisar exhaustivamente y con muchísimo cuidado todo lo referente a estos dos asuntos tan importantes, por lo que la solución que predice su periódico suena bastante diferida.
Como que ni a Ud. le parece razonable y útil reunirse con un coro tan afinado como el consejo de mayorales de la finca Castrolandia, digo ministros, para discutir sólo estas trivialidades, pasó a tratar otros asuntos trascendentes como la proyección hasta el 2016 y los ajustes para el 2012, reducir al máximo las importaciones y sólo priorizar inversiones con un rendimiento y resultados inmediatos e insistió y cito en: “la necesidad de erradicar la espontaneidad, la superficialidad, la falta de profundidad en los estudios de la factibilidad y la falta de integralidad al emprender un proyecto”. Tal parece que Ud le ha cogido el gusto a esta frase.
Pero entonces motiva preguntar, ¿y qué han estado haciendo Ud y su hermano por 52 años, jugando?
Aun así, continuaré enterando a todos de los trascendentes acuerdos tomados en la trascendente reunión (ahora la palabra trascendente sustituye en el metalenguaje castrista a histórico).
Usted informó que se han creado los Grupos de Trabajo y la Comisión ad hoc que velará al más alto nivel que estos no entren en contradicciones peligrosas.
Para presidir esta comisión, quién otro sino el Gordo Marino. Me imagino la fruición de sibarita que debe sentir sabiéndose árbitro de los destinitos de tanto burócrata y dirigiendo interminables reuniones, mientras que Usted, Sr. Modesto, emplea su tiempo en pelear gallos, acompañado de sus generales y el Royal Venture. Por el Partido no tiene que preocuparse, para eso está el indigesto Machado, quien somete a los apparatchiks del Partido a similar gimnasia mental. Ud realmente es un malandrín, Sr. Modesto.
Después, entre otras cosas, habló sobre la creación de la Escuela Superior de Cuadros del Estado y el Gobierno, una especie de Harvard castrista. Por último y no por menos, les dijo a sus mayorales cuántos profesionales tendrían que mandar al extranjero para cumplir con el -¡oigan esto!- plan de exportacion de servicios. Es decir, que la otrora trompeteada ayuda fraternal del Castro más viejo ahora es un producto exportable.
Terminó Ud. con la sempiterna catilinaria de la escasez de los alimentos, en especial la carne vacuna y la leche. Para sorpresa de todos, habló de retomar los programas de inseminación artificial y la ceba estabulada que tanto éxito tuvieron hace 40 años en la mente quijotesca de su hermano. Sobre el vaso de leche prometido y que no acaba de llegar, se quejó de que solo el 50% de las bodegas recibían la leche de los niños y enfermos y que el resto no tenia la calidad requerida ¿Qué hacen con esta leche, la botan? Eso a Ud en el plano personal no le preocupa, porque aun tiene algunas vaquitas alimentadas con almendras para tomar leche saborizada.
Ahora voy con las preguntas de siempre ¿En qué puede aliviar este trabalenguas al déficit de un 1 700 000 viviendas existente? ¿Usted cree que el transporte se arreglará porque alguna gente pueda tener más de un carro? ¿Qué pueden resolver estos grupos y comisiones respecto a la enorme pobreza que aflige a mi pueblo? ¿Cómo logrará que aumente la carne vacuna y la leche, al menos para el millón 800 mil niños cubanos que la necesitan? ¿Cómo se resolverá el problema del poder adquisitivo del cubano?
Ud sabe que no puede hacer nada, solo prometer y retorcerse las manos y seguir siendo al igual que su café mezclado, sólo un sucedáneo.
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