
El Tribunal Supremo castrista celebrará el viernes próximo el juicio de apelación del contratista estadounidense
martinoticias.com 20 de julio de 2011
Foto: EFE
Foto de archivo que muestra a la esposa del estadounidense Alan Gross, Judy Gross (c), abandonando la sede del Tribunal Municipal Popular 10 de Octubre en La Habana (Cuba), el viernes 4 de marzo de 2011.
EFE/Alejandro Ernesto
"La audiencia del viernes permite a Alan otra oportunidad para reiterar, a través de su abogada cubana, que sus acciones en la isla nunca trataron de ser -- y de hecho nunca lo fueron -- una amenaza para el gobierno cubano"
La familia del contratista estadounidense Alan Gross, condenado en Cuba a 15 años de cárcel por espionaje, espera que el juicio de apelación que celebrará el viernes el Tribunal Supremo permita su liberación inmediata.
"La familia mantiene la esperanza de que el Tribunal (...) tomará una decisión que permitirá a Alan ser liberado de inmediato, después de haber cumplido ya casi 20 meses en una prisión cubana", subrayó en un comunicado el abogado norteamericano de Gross, Pedro Kahn.
Un despacho de la agencia de noticias FRANCE PRESSE (AFP) dijo que Kahn insistió en que Gross, condenado en marzo acusado de "actos contra la independencia o la integridad territorial", ayudaba a la pequeña comunidad judía en Cuba a "mejorar la conexión a internet" y que sus acciones no eran una "amenaza para el gobierno cubano".
"La audiencia del viernes permite a Alan otra oportunidad para reiterar, a través de su abogada cubana, que sus acciones en la isla nunca trataron de ser -- y de hecho nunca lo fueron -- una amenaza para el gobierno cubano", afirmó el abogado en su nota, enviada a la AFP en La Habana.
Kahn comentó que el encarcelamiento de Gross "es una situación cada vez más difícil para toda la familia", por lo que pidió a las autoridades cubanas que lo liberen "inmediatamente por razones humanitarias".
La esposa de Gross, Judy, no podrá asistir a la audiencia porque se recupera de una cirugía, su hija se sometió a una operación de cáncer de mama y la madre sufre un cáncer inoperable, precisó el abogado.
Gross, de 61 años, fue detenido en La Habana en diciembre de 2009 cuando según Washington entregaba equipos de comunicación a líderes judíos, y lo reconoce como empleado de la DAI (Development Alternative) subcontratada por la Agencia Internacional para el Desarrollo (USAID), del Departamento del Estado.
Cuba acusa al contratista de ser "agente" de Washington que distribuía sofisticados equipos de comunicación a opositores cubanos y, según la justicia castrista, las pruebas "demostraron su participación directa en un proyecto subversivo" para "tratar de destruir la revolución".
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