domingo, 17 de julio de 2011

Los ausentes del cuentapropismo



Pensadores cubanos reflexionan sobre las razones por las que médicos, arquitectos, ingenieros, periodistas, juristas, diseñadores y demás profesionales no figuran en la lista de trabajadores por cuenta propia.

martinoticias 17 de julio de 2011

Foto: (EPA) EFE

Un cerrajero trabaja en su taller particular en La Habana (Cuba).

La lista de trabajadores por cuenta propia desplegada por el gobierno cubano contiene 172 oficios básicos entre los que destacan curiosidades vetustas como forrador de botones, molinero, limpiabotas, leñador, o reparador de fosforeras. Pero, ¿dónde están los profesionales?

Arquitectos, médicos, enfermeros, estomatólogos, juristas, maestros, diseñadores gráficos, ingenieros, contadores, periodistas, veterinarios, etc., son los grandes ausentes de la lista, legalmente imposibilitados de brindar sus servicios de forma independiente.

Si se permite construir o ampliar inmuebles de forma privada, ¿por qué no se autoriza a ingenieros o arquitectos inspeccionar y realizar los planos por cuenta propia?

Si los pequeños restaurantes (paladares) y cafeterías han sido legalizados, ¿por qué no existen agentes de publicidad que, de forma también autónoma, elaboren la propaganda que estos lugares necesitan para promoverse?

La abogada Laritza Diversent, brinda a martinoticias su opinión sobre esta exclusión:

“Los profesionales cobran salarios muy bajos que no se corresponden con la calificación que tienen. Si ellos (las autoridades) les autorizan la actividad por cuenta propia, la mayoría de los profesionales dejarían de trabajar para el estado y se irían a realizar su actividad de forma independiente. Esa es la principal razón”.

Por otra parte, Diversent, tiene en cuenta la lógica de que el cuentapropismo legalizado sólo está empezando, lo cual lleva a esperar el desarrollo futuro de otras alternativas, como los mecanismos de publicidad que son aún muy arcaicos.

El periodista independiente Julio Aleaga Pesant ofrece también su visión sobre la ausencia de profesionales en este controvertido proceso del cuentapropismo: “El gobierno no acaba de legislar ese tema porque el trabajo de los profesionales sería directamente con las empresas y temen que el dinero de las empresas (de capital extranjero o mixtas que operan en Cuba) pase a manos del ciudadano”.

Pero hay movimientos en esa dirección para que esta liberación de los profesionales se produzca, añade Alega Pesant, y alude al proyecto que está manejando un grupo de abogados (La Asociación Jurídica), que en estos momentos se encuentra en discusión de si se pueden organizar como un bufete de abogados independientes. “Estos movimientos hay que estimularlos”, destaca Pesant. Los ingenieros, médicos, informáticos, arquitectos, “ellos mismos deben empezar a pujar en esa dirección para que el gobierno entienda sus demandas”. La presión que han estado ejerciendo los blogueros y los periodistas independientes, para buscar un espacio, también deben de hacerlo los demás profesionales, añade el periodista.

En lo que concierne a la publicidad de estos pequeños negocios, Pesant opina que la dimensión de la publicidad tiene que ver más con la visión o concepto que se tiene de ella, que con las potencialidades que se poseen.

No sólo la lista de trabajadores por cuenta propia es exclusiva, sino que además la propia ley está plagada de restricciones o limitaciones. Entre ellas están la dificultad de adquirir a precios razonables la infraestructura que exige la elaboración de sus productos, la imposibilidad de expandir sus negocios, la limitación de realizar estas actividades sólo en el domicilio (muchas veces precario) del trabajador.

Por otra parte, destaca Aleaga Pesant que hay mucha colaboración entre las personas del pueblo, "y eso hace que sea más rica la posibilidad que ellos tienen de buscar soluciones, que la misma capacidad que tiene la ley para impedir esas soluciones”.

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