
Muchas exparejas tienen que vivir bajo el mismo techo con sus hijos, porque el mercado inmobiliario castrista les impide comprar o vender sus viviendas
Jorge P. Martínez / martinoticias.com 18 de julio de 2011
Varias personas concurren al Prado de La Habana, para participar en una reunión
informal de "permuteros" de viviendas.
EFE/Alejandro Ernesto
Los cubanos en la isla no pueden comprar o vender sus viviendas, porque las regulaciones del mercado inmobiliario castrista se los impide; lo unico que el Gobierno les permite hacer es permutar sus residencias.
Algunas parejas tienen que vivir bajo el mismo techo -- aunque lleven varios años divorciadas -- porque no pueden dejar desprotegidos a sus hijos.
La bloguera Dania Virgen García declaró a martinoticias.com que la situación de la vivienda en Cuba es muy compleja y empeora cuando ocurre un divorcio.
Virgen dijo que si ocurre un divorcio y el propietario de la vivienda es el hombre, éste tiene “que convivir si llevan más de 10 años viviendo en esa casa (...) y si es mujer, y ya tienen un niño en común aunque no estén casados, tienen la obligación de la convivencia (...) no pueden dividir la casa, no pueden permutar”.
La periodista independiente señaló que la convivencia bajo estas condiciones “es muy crítica”, porque muchas veces el hombre humilla a la mujer. “Hay hombres que golpean a las mujeres severamente, las maltratan, las humillan”.
Virgen manifestó que conoce varios casos de mujeres que han intentado “asesinar” a sus exparejas, porque “están frustradas de tanto maltrato, humillaciones y golpizas(...) el problema de la vivienda es muy crítico en Cuba”, porque a veces tienen que vivir juntos “en dos cuartos” hasta diez personas”.
Planteó que algunas familias tienen mejores condiciones económicas que otras, y cuando conviven bajo el mismo techo con otras personas menos afortunadas se viven momentos muy difíciles, porque los hijos de los matrimonios más pobres se sienten tristes y les reclaman a sus padres mejores condiciones de vida.
Adolfo Pablo, residente de Centro Habana, manifestó a martinoticias.com que en este momento hay mucha expectativa, porque se prevé que el Gobierno apruebe este año nuevas leyes que podrían permitir “la compra y venta de viviendas”.
Pero indicó que “la gente está muy incrédula (...) y no cree que pueda comprar y vender por la libre”.
El opositor dijo que los divorcios aumentan en la isla por los problemas de la vivienda, porque los matrimonios tienen que convivir con otras parejas y familiares y carecen de privacidad.
Añadió que a las parejas les resulta difícil alquilar un apartamento debido a que perciben salarios muy bajos. “El salario medio en Cuba es de unos 16 dólares (...) y apenas alcanza para comer”.
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