martes, 5 de julio de 2011

Tía Tata en Bruselas


Escrito por Odelín Alfonso Torna


Arroyo Naranjo, La Habana


5 de julio de 2011


(PD) El gobierno cubano está “dispuesto a avanzar” hacia la normalización en las relaciones con la Unión Europea.El mensaje lo he oído más de una vez. Parece reproducirse como hongo in vitro que acaba por desoír sugerencias en torno a la democratización de un Estado liquidado económica y políticamente, pero que insiste en barrer con la Posición Común Europea, impuesta a Cuba desde 1996.

Mientras en Cuba disidentes y periodistas independientes inician huelgas de hambre y son golpeados o encarcelados por sus ideas, el director general de la cancillería cubana para Europa, Ernesto Sentí, hace lobby por países del Viejo Continente para conseguir un consenso entre la euro-diplomacia y el gobierno cubano.

Sin embargo, para Catherine Ashton, jefa de la diplomacia europea, el mes de junio es pronto para revisar agendas con La Habana.

Sentí pretende pavonearse ante los europarlamentarios. Su única arma es la “gestión humanitaria” que se anotó el régimen de la isla con la liberación de 130 presos políticos entre julio de 2010 y marzo de 2011. Lo acompaña además el sentido común de todo revolucionario cubano: el de defender a ultranza no un ideal, sino el patrimonio de una docenas de ancianos autoritarios.

Según comentó Sentí a la agencias de noticias EUROPA PRESS, en Bruselas: “Cuba es un país tan libre en todos los sentidos que nunca ha tenido presos políticos”.

Si no existen presos políticos en Cuba, ¿qué hace un presidente, un canciller y un arzobispo católico, cuando negocian el destierro de reclusos cubanos hacia España?

Si Sentí no está equivocado, el gobierno y la Iglesia Católica cubana deben ir pensando en un programa anual de desterrados, si quiere deshacerse de su “insignificante y apolítica” población penal: más de 100 mil reclusos (de 12 millones de habitantes que tiene la isla) distribuidos en 200 centros penitenciarios.

Sentí es el “tía Tata cuenta-cuentos de turno”. Los que ya peinan canas saben a qué personaje de la televisión me refiero. De giras por Bélgica, el Reino Unido e Irlanda, le corresponde alardear frente a la prensa lo que no diría – ¡ni muerto! - ante los eurodiputados.

“Ningún Estado soberano que se respete tiene que admitir solicitudes de nadie. Cuba no actúa con el ánimo de satisfacer a nadie, no lo hemos hecho con Estados Unidos en cincuenta años y Europa no tiene necesidad de ponerle condiciones a nadie”, agregó Ernesto Sentí a EUROPA PRESS.

En su discurso arrogante, superfluo para un diplomático, hasta cierto punto es creíble lo de “Estado soberano” y… “tan libre en todos los sentidos”. Soberano y libre a costa de un ideal único que justifica las palizas a granel, el bloqueo a la información y la prohibición de viajar y regresar al país cuando el ciudadano estime conveniente.

Sentí y su equipo diplomático sabe de qué hablo. Pero pesan tanto los reclamos y las necesidades de 11 millones de habitantes, que no consiguen estar a su altura.

Lo cierto es que Raúl Castro ha tenido que ceder más de una vez ante la presión de los 27 miembros de la Unión Europea. Los más de 130 excarcelados -que según Ernesto Sentí no son presos políticos- fueron producto de un apretón interno a raíz de la muerte de Orlando Zapata Tamayo, el 23 de febrero de 2010, después de 86 días en huelga de hambre. Lo que vino luego, no necesito repetirlo.

Tía Tata, que hoy es Sentí y mañana puede ser otro diplomático – ¡ojo con los resbalones! -, puede decir cuántas sandeces le orienten decir a la prensa internacional a cambio de llenar sus valijas de pacotilla en sus cabildeos por el mundo.

odelinalfonso@yahoo.com

Foto: Wikimedia Commons

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