martes, 29 de abril de 2014

Recluso exige justicia

Veizant Boloy González
la cons3Cuba actualidad, San Miguel del Padrón, La Habana, (PD) Aún reclama un juicio justo para demostrar su inocencia Lázaro Hiordano Díaz Martínez, de 39 años, sancionado a 7 años por tráfico de drogas, delito reconocido en el código penal cubano.
Díaz Martínez cumple su sanción desde el año pasado en la prisión Kilometro y Medio, ubicada en la provincia Pinar del Rio. Desde el inicio del proceso penal fue sometido a pruebas y análisis, todos con resultados negativos. Más de 20 personas, incluido el presidente de su CDR, dan fe de su buen comportamiento en la sociedad.
"En mi caso los testigos claves presentados por la Policía no me conocían, en el registro efectuado en mi domicilio nunca encontraron nada, ni siquiera pudieron probar el alto nivel de vida que según la fiscalía yo tenía", afirmó Díaz Martínez.
Felipa Martínez Aldama, madre del recluso, en más de una ocasión ha denunciado la situación de su hijo, pero nunca ha recibido una respuesta positiva.
"Fueron a visitarlo a la prisión el mayor Lourdes, de la jefatura del MININT, acompañado de Riquelme, representante en Pinar del Río del Departamento Nacional Antidrogas (DNA), quienes le manifestaron que no podían hacer nada por él", alegó Martínez Aldama.
Díaz Martínez, por proclamar su inocencia ante los oficiales encargados de Control de Detenidos, ha recibido de los reclusos amenazas, maltratos psicológicos y hasta en más de una ocasión atentaron contra su vida: el pasado octubre fue agredido brutalmente a golpes y con armas blancas por otros tres reclusos, quienes le provocaron contusiones en varias partes del cuerpo, y heridas en el cuello y en el brazo izquierdo.
Lázaro actualmente vive una pesadilla, pues dos de los tres reclusos que le atacaron -uno de ellos se llama Raulito, y al otro le dicen "Chiquitín"- fueron enviados para su mismo campamento. No tiene respaldo de nadie, incluso, su abogado ya hizo la apelación, pero el tribunal declaró sin lugar el mencionado recurso.
El sistema penitenciario cubano es un medio hostil, donde personas de distintos estratos sociales violan las reglas de comportamiento ante los ojos de las autoridades. A menudo, si declaras tu inocencia y te abstienes de unirte con elementos antisociales, puedes ser víctima de hechos violentos.
Frecuentemente en casos como estos la presunción de inocencia no es tenida en cuenta por las autoridades que administran justicia. Desde el momento de la detención, a los ciudadanos les son suspendidos los derechos y garantías estipulados y reconocidos en las leyes cubanas. Tampoco se tiene en cuenta la carga de la prueba para demostrar la culpabilidad de una persona.
Esta es otra de las consecuencias de la falta de independencia judicial, que no permite que se reconozcan los errores judiciales como causa de suspensión de una sentencia, pues esto conllevaría indemnizar al perjudicado.
Para Cuba actualidad: veizant@gmail.com

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