Un día como hoy, Marzo 9, en nuestra lucha contra el castrismo.
Dedicado a aquellos que dicen que en Cuba no se combatió el comunismo.
Comparta estas efemérides. Gracias.
PROHIBIDO OLVIDAR.
1959
En la madrugada del domingo 8 del corriente mes el Presidente del Tribunal que juzgó a los aviadores, artilleros y mecánicos, comandante Manuel Pineiro Losada (Barba Roja), dió lectura a la sentencia impuesta: Se condena a treinta años de prisión con trabajos forzados a 19 pilotos; a veinte años, a diez artilleros y a seis y dos años de prisión, a los doce mecánicos acusados. Dos mecánicos resultaron absueltos.
1960
El fiscal Valdés Sánchez interesa pena de muerte por fusilamiento para el procesado Severo García Miryd y 25 años de prisión para Luis Ibañez Rodríguez.
1961
Miembros exiliados de la resistencia ejecutan en la ciudad de Tampa, Estados Unidos, un atentado contra el corresponsal del periódico Revolución.
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Un Tribunal castrista de la Fortaleza de La Cabaña, en la causa 565 de 1960, sancionó a pena de muerte por fusilamiento al comandante William A. Morgan Ruderth y Jesús Carreras Zayas. También fueron sancionados a 30 años de prisión Onofre Pérez Hernández, Roberto González Pérez, Carlos González Lima, Joaquín Castellanos Pérez, Raúl Cristóbal Oramas, Raúl Oliva Domínguez, Cándido Roldán Cruz, Manuel Pérez Chaviano, Carlos P. Osorio Franco y Edmundo Amado Consuegra.
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Un Tribunal castrista de la Fortaleza de La Cabaña, en la causa 71 de 1961, sancionó a Julio Antonio Gómez Madam, Jorge Luis Rodríguez González y Armando Llorens Jorrín, por un delito contra los poderes del estado, a 30 años de prisión.
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En un encuentro en la Loma de la Calabaza, cordillera de los Órganos, provincia de Pinar del Río, la guerrilla al mando de Bernardo Corrales, hiere a varios milicianos del régimen.
1962
Noel Domingo es fusilado en Pinar del Río.
1986
Emilio Castro es fusilado en Matanzas.
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Te vi llorando.
Un Angel Viajando is at Miami, Florida.
Recibido por Messenger de Enrique Zayas.
Te vi llorando cuando Estados Unidos entró en Irak, pero nunca te vi protestando por los abusos que cometía Sadam Hussein durante décadas. Un dictador responsable de persecuciones, guerras y represión brutal contra su propio pueblo, incluyendo el uso de armas químicas contra población civil kurda.
Te vi llorando cuando Estados Unidos entró en Afganistán, pero nunca te vi llorar por las mujeres azotadas en plazas públicas, por las niñas a las que se les prohibía estudiar o por las ejecuciones públicas que los talibanes realizaban en estadios. Lloraste durante veinte años por la ocupación estadounidense, pero cuando se marcharon y los talibanes regresaron al poder con aún más restricciones y abusos, de repente el silencio apareció.
Te vi llorando cuando se cuestiona o se intenta sacar del poder a Maduro, pero nunca te vi llorar por el hambre, la miseria, la inflación descontrolada, los presos políticos o las tanquetas que han pasado por encima de manifestantes en Venezuela. Eso, curiosamente, nunca parece indignarte demasiado.
Te veo llorando constantemente por el llamado “bloqueo” a Cuba, pero rara vez te veo denunciar los abusos de la dictadura, las palizas a manifestantes, el hambre, los apagones interminables o los hospitales sin recursos. Te preocupa la narrativa internacional, pero no la vida cotidiana de los cubanos que viven allí.
Te vi llorar por Palestina —y cualquier muerte de civiles inocentes debería doler siempre—, pero no te vi llorar por Ucrania, un país invadido militarmente, con ciudades bombardeadas, miles de civiles muertos y millones de personas desplazadas. Para ti, eso parece ser solo una “operación especial” conveniente.
Ahora te veo llorando por Irán, pero nunca te vi protestar por las mujeres encarceladas o golpeadas por no llevar correctamente un velo, ni por los miles de manifestantes asesinados o encarcelados por protestar contra la dictadura que gobierna ese país desde 1979.
En resumen, querido zurdo: la sensación que transmites es que no te importan realmente las causas justas ni las víctimas. Lo único que parece importarte es que la narrativa sirva para atacar a Estados Unidos.
Porque si de verdad te preocuparan los derechos humanos, denunciarías cualquier abuso, venga de donde venga.
Y hay un detalle final que habla por sí solo: las colas para escapar no están en Cuba, ni en Rusia, ni en China.
Las colas están en la frontera de Estados Unidos.
No porque sea un país perfecto. Ninguno lo es. Se cometen errores, injusticias y contradicciones, como en cualquier sociedad humana. Pero hay una realidad difícil de ignorar: cuando millones de personas están dispuestas a dejarlo todo, cruzar desiertos, mares y fronteras, y arriesgar incluso su propia vida para llegar a un mismo lugar… eso dice mucho más que cualquier discurso.
Dice que, a pesar de todos sus defectos, allí aún ven algo que en muchos otros sitios no encuentran: una oportunidad.
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