domingo, 27 de septiembre de 2026

EN POLITICA, DEL DICHO AL HECHO PUEDE HABER UN GRAN TRECHO.

EN POLITICA, DEL DICHO AL HECHO PUEDE HABER UN GRAN TRECHO. Por el Lcdo. Sergio Ramos.

Lcdo. Sergio Ramos.- Recientemente, el pasado martes 22 de septiembre de 2026, el Presidente de los Estados Unidos Donald Trump, en su discurso ante el pleno de la Asamblea de las Naciones Unidas, plante- que “ las naciones tienen que hacer más para promover sociedades seguras y prosperas en sus propias regiones y por ello es que en el hemisferio occidental Estados Unidos ha estado en contra del régimen corrupto y desestabilizador de Cuba” y expres- que “ No vamos a levantar las sanciones que pesan sobre el gobierno cubano en tanto no realice reformas básicas” , definiendo a Cuba como un “estado absolutamente fallido. Está fracasando como nunca y caerá” y, además, aseveró que el Secretario de Estado de Estados Unidos, Marcos Rubio, “está negociando” con el régimen cubano y pronosticó que “La libertad llegará a Cuba “.

Tras el antes citado discurso del presidente Trump, han salido en los medios de prensa supuestos preparativos del Comando Sur de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, relativos a los refuerzos que las fuerzas de la reserva del ejército estadounidense pudieran proporcionar al Comando Sur para una posible operación militar contra la dictadura castrista en Cuba.

Sin embargo, este sábado 26 de septiembre, el presidente Trump, en la Casa Blanca, el presidente Trump expres- que: “yo diría que Cuba y nosotros llegaremos a un acuerdo. No creo que necesitemos a los Militares” descartando así la posible acción militar contra Cuba.

Lo cierto es que hay en marcha unas negociaciones con el régimen castro-comunista de Cuba. Negociaciones en donde no están representados, ni son consultados los opositores cubanos de dentro y de fuera de Cuba. Lo cual resulta preocupante, si observamos el desarrollo de las negociaciones que recientemente han habido entre el gobierno ilegitimo de la presidenta de Venezuela, Delsy Rodríguez y el gobierno de Estados Unidos, al tiempo que se ignora al verdadero y legítimo presidente electo de Venezuela, Edmundo González Urrutia, exiliado en España, y a la líder opositora María Corina Machado, los cuales están impedidos de entrar a su país ,Venezuela, y no han sido consultados respecto a esas negociaciones donde los Estados Unidos ha adquirido una buena tajada del petróleo venezolano y avalado el ilegítima presidenta venezolana. Y es que, en el caso venezolano, prevaleció el interés económico por el suministro y control del petróleo, por encima de los derechos y libertades del pueblo venezolano.

Suele frecuentemente en política que las palabras vertidas en los discursos, se contradicen con los hechos resultantes. Y es que, en muchas ocasiones en la política, del dicho al hecho puede haber un gran trecho.

Las negociaciones con Venezuela, representan un preocupante precedente con amplia probabilidad de ocurrencia en las negociaciones del gobierno estadounidense con el actual régimen dictatorial de Cuba, pues abre el camino a que los actuales opresores del pueblo cubano procedan a hacer una supuesta reestructuración sistémica del gobierno de Cuba, en la cual se queden los mismos opresores en poder, con diferentes personeros del castrismo a cargo de un nuevo gobierno de Cuba, pretiriéndose los derechos del pueblo cubano a escoger mediante el voto en las urnas a sus gobernantes y de la oposición a concurrir a unas elecciones libres y democráticas.

La libertad de Cuba no puede dejarse en manos de quienes durante más de seis décadas han empobrecido, torturado, asesinado y oprimido al pueblo cubano, pues en ellos no está el propósito de la libertad, sino la finalidad de sobrevivencia y continuidad en el poder y en el disfrute de las riquezas mal habidas.

Frente a este escenario donde pudieran ocurrir posibles trastadas contra el pueblo cubano, la oposición, dentro y fuera del país, debe unirse y estar alerta, para velar por los derechos y libertades del pueblo cubano y actuar diligentemente en reclamo para que el cambio en Cuba sea total, profundo y verdadero, en lo político, en lo económico y en lo social, de modo que el cambio esté en manos del pueblo opositor y sea el pueblo cubano, de dentro y fuera de Cuba, mediante elecciones limpias, libres, pluralistas y participativas de todos los sectores del país, quienes elijan el nuevo gobierno del país que lo encamine a la construcción de una Nueva Cuba libre, democrática y próspera, “con todos y para el bien de todos” como la quería José Martí.


No hay comentarios:

Publicar un comentario