viernes, 25 de septiembre de 2026

¿Hay diálogo entre Cuba y Estados Unidos?

¿Hay diálogo entre Cuba y Estados Unidos? 

Reconocer negociaciones con Washington tendría un costo político para el régimen: permitiría interpretar que la presión de EEUU surte efecto, y que La Habana se ve obligada a negociar. 

ACN - Cuba
El ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla en la Asamblea General de la ONU (CUBAMINREX)

Esta semana, durante la Asamblea General de Naciones Unidas, se reeditó un guion conocido: Washington reseñando el fracaso del régimen cubano y La Habana denunciando la política estadounidense como causa principal de sus problemas. Sin embargo, en esta ocasión y detrás de la retórica pública, podría haber canales de diálogo directo.

El 22 de septiembre, Donald Trump afirmó en su intervención que el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, estaba “inmerso en las negociaciones” con el régimen cubano. Dos días después, el viceministro de Relaciones Exteriores de La Habana, Carlos Fernández de Cossío, respondió que no podían identificarse avances en las comunicaciones directas ni en reuniones presenciales entre ambos gobiernos. Al mismo tiempo, sostuvo que Cuba mantiene abierto un canal oficial con Estados Unidos y que siempre ha estado dispuesta a conversar. En términos diplomáticos esto pudiera significar que, sin tener negociaciones formales, puede haber conversaciones indirectas y contactos. No obstante, la persistente negación del régimen de Cuba mantiene cualquier información en el plano especulativo, así como la identidad de los interlocutores cubanos que ha señalado la prensa, como el nieto de Raúl Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, alias “el Cangrejo”.

Marco Rubio dijo en Nueva York que ha habido “pasos para un eventual entendimiento”. También, que algunos integrantes del Gobierno cubano quedarían fuera de cualquier acuerdo futuro, porque “hay individuos en ese régimen con los que nunca podremos trabajar porque tienen las manos manchadas de sangre”. El secretario de Estado no precisó nombres ni posición en el castrismo. Por su parte, John Kavulich, presidente del Consejo Comercial y Económico EEUU-Cuba, afirmó que los contactos no se han detenido y que los gobiernos están hablando “todos los días” a través de empresas privadas. También aseguró que habría acuerdos de inversión estadounidenses en marcha, aunque tampoco ofreció nombres, sectores, montos ni detalles que permitan comprobar el alcance de las operaciones.

Con semejantes aseveraciones resalta la cuestión de por qué es tan costoso para el régimen cubano admitir el diálogo. Durante meses, La Habana ha descrito las medidas de la Administración Trump como una política de “máxima presión”, un “castigo colectivo” y una agresión contra la población cubana. El ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, y su viceministro Fernández de Cossío, volvieron a utilizar estos días esa narrativa, calificando incluso el “cerco petrolero total impuesto a nuestro país” como “un bloqueo naval”, sin reconocer las crecientes importaciones de combustible que ha hecho Cuba de los Estados Unidos. Ambos sostuvieron que resulta incompatible hablar de avances mientras Washington mantiene las sanciones.


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