POR: GÜIJE CUBA
El 28 de febrero en la Historia de Cuba
• 1914 -
- Falleció Salvador Cisneros Betancourt, Marqués de Santa Lucía en La Habana. Nació en Camagüey el 10 de febrero de 1828. De una de las familias de más brillante posición económica y social. Al estallar la guerra de los Diez Años abandonó comodidades y títulos, libertó a sus esclavos y se lanzó a la revolución, poniendo cuanto había, supo y pudo al servicio de la libertad. Asambleísta de Guáimaro, Presidente de la Cámara, Presidente de la República en Armas en las dos contiendas, constituyente en Jimaguayú y en la de 1901. Bajo la República fue senador. Fue una de las figuras más simpáticas y atractivas de la revolución, de porte y trazos finos en el semblante, en el alma y en sus actos todos. El que lea la historia patria lo encuentra a cada paso, siempre afable y suave, pero con la llama de su cubanidad encendida y llameante. Por su fe viva, por su perseverancia sin desmayos por su inquebrantable adhesión a la causa emancipadora mereció del destino el que pudiera coronar su vida ejemplar con el espectáculo de la República ya en marcha.
• 1902 -
- Se reanudaron las labores en las logias masónicas “Libertad” y “Los Puritanos” en la Ciudad de Matanzas. El Capitán General Emilio Callejas había suspendiendo las labores masónicas con motivo del levantamiento de Ibarra y Baire.
• 1898 -
- Desembarcó en Las Palizadas la expedición del Alfredito bajo la dirección de los generales Núñez y Lechuga. Esta expedición llevó a Cuba diez voluntarios y un nutrido cargamento de armas de todas clases y municiones.
• 1896 -
- Antonio Maceo en la Provincia de La Habana.
- José Miró Argenter en “Cuba Crónicas de la Guerra (La Campaña de Occidente) - Tomo II: Segunda Edición” de la Editorial Lex, 1942, páginas 100-101 describe los acontecimientos del 28 de febrero de 1896 en la Historia de Cuba:
“Trazado el itinerario por el litoral del norte, a fin de aproximarnos a Campo Florido y Guanabacoa, ocupó el general Aguirre la vanguardia (28 de Febrero). El mismo día, el coronel Roque salió para el territorio de Matanzas con objeto de unirse al general Lacret. Se le dieron instrucciones concretas acerca del camino que debía seguir en su marcha retrógrada, a fin de despistar durante cuatro o cinco días a los españoles que operaban por aquel radio; el tiempo que Maceo necesitaba para caer sobre cualquier población de la Habana y desconcertar de esa manera a la jefatura del ejército español, la que, por todos los indicios, creía a Maceo internado en la provincia de Matanzas, por la parte de Manjuarí. Pero era casi seguro que tendríamos choques, más o menos reñidos, al cruzar las líneas férreas de Güines y Matanzas, puesto que los trenes circulaban con regularidad, dedicados casi exclusivamente al transporte de tropas. El paso por la primera línea se efectuó sin tropiezo; la otra, o sea la de Regla a Matanzas, en el tramo de Bainoa a Aguacate, estaba ocupada por un tren militar, que fue auxiliado por tres más, a los pocos momentos. Desde los carros blindados, el enemigo, por medio de nutridas descargas, trató de interrumpir el paso a nuestra columna; sin embargo, se efectuó el cruce fraccionando nuestra división en tres brazos: dos de ellos, atravesaron por el centro, entre los dos blindados y la otra fracción, mientras el fuego arreciaba por aquel lado, se escurrió por la extremidad opuesta. El convoy de los españoles había establecido el contacto en aquellos momentos, y el fuego de la tropa, como es consiguiente, se dirigía en su totalidad contra las dos primeras fracciones que cruzaron la línea. Tuvimos once bajas los españoles no perdieron un solo hombre.”
• 1895 -
- El Ultimo Hombre y la Ultima Peseta.
Emeterio S. Santovenia en “Un Día Como Hoy” de la Editorial Trópico, 1946, páginas 123-124 nos describe los acontecimientos del 28 de Febrero de 1895 en la Historia de Cuba:
“La noticia de que el 24 de febrero de 1895 habían ocurrido en Cuba distintos alzamientos en pos de la independencia nacional no tardó en llegar a España. Media semana después comenzó en Madrid a agitarse sin recato la conciencia pública en torno a la grave novedad. El día 28 fue de manifestaciones ostensibles en la prensa y en la zona parlamentaria. El Ministerio estaba presidido por Práxedes Mateo Sagasta. Y Antonio Cánovas del Castillo y sus parciales se creyeron obligados a mostrar su solidaridad con el Gobierno. El Liberal, de Madrid, insertó el mismo 28 declaraciones en ese sentido dictadas por Cánovas. También de Cánovas, a la vez que salían las manifestaciones públicas en El Liberal, partió para el senador Antonio María Fabié la carta contentiva de estos conceptos:
“"No podemos dejar pasar más tiempo sin interrogar al Gobierno respecto a la situación de la isla de Cuba; nuestro deber de oposición de S. M. nos obliga a ello. Hoy mismo, previos los oportunos requerimientos, haga usted la pregunta en el Senado, afirmando que el partido liberal conservador apoyará al Gabinete resueltamente y está dispuesto a sacrificar, en el empeño de mantener la soberanía española en las Antillas, el último hombre y la última peseta."
“Fabié atendió incontinenti la recomendación de Cánovas, su jefe político. En el Senado, el 28 de febrero de 1895, interpeló al Ministerio acerca de la alteración del orden público en Cuba, "parafraseando, en un breve discurso, el texto de la carta de Cánovas". Cánovas había lanzado la idea de que era menester, en el empeño de retener la soberanía española en las Antillas, llegar hasta sacrificar el último hombre y la última peseta. En los momentos en que Fabié hablaba en el apuntado tono en el Senado, el propio 28 de febrero,; Francisco Romero Robledo con Cuba relacionado por su familia, por intereses materiales y por su apego a las peores inclinaciones de los intransigentes de la Isla, a quienes podía tener por sus legítimos clientes con no menos autoridad que Cánovas levantó la voz en el Congreso de los Diputados para referirse a los sucesos de Cuba, interrogar al Gobierno y terminar con la expresión de su deseo de que lo que en la Colonia acontecía no pasase de ser "una pequeña algarada promovida por algunos insensatos y malos españoles". Lo que a Romero Robledo, el Pollo de Antequera, arrancaba palabras tan despectivas no era sino el principio real de una guerra promovida para extinguir la dominación de España en América.
“A Cánovas correspondió la paternidad del pensamiento según el cual España debía perder hasta el último hombre y gastar hasta la última peseta para evitar que las Antillas saliesen de su soberanía. Su partido, alejado del Poder, hizo suyo el magno ofrecimiento apenas comenzó a tratarse en la Península de la guerra reiniciada por los cubanos. Pero no fue patrimonio exclusivo de Cánovas ni de sus correligionarios la actitud arrogante que aquellas palabras entrañaron. En la otra orilla .de la política organizada en derredor de la dinastía borbónica, en el sector dominado por Sagasta, floreció idea semejante a la concebida por Cánovas. Poco más de una semana después de escribir Cánovas a Fabié la epístola en que consignó el designio de consagrar a la causa de la llamada integridad nacional hasta el último hombre y la última peseta, el 8 de marzo de 1895. Sagasta, discurriendo acerca de la situación en España y sus colonias, dijo en el Senado que la Nación estaba dispuesta a sacrificar hasta la última peseta de su tesoro y hasta la última gota de sangre del último español antes de consentir que se le arrebatase un pedazo siquiera de su territorio.”
1887 -
- Del Epistolario de José Martí.
Carta a Fermín Valdés Domínguez, su amigo de toda la vida, en la muerte de don Mariano Martí, padre del Apóstol.
1883 -
- Del Epistolario de José Martí.
Carta a su hermana Amelia. De las muchas cartas que escribió el Apóstol, las de su hermana Amelia son consideradas las más “emotivas”.
1879 -
- José Martí de vuelta en Cuba.
José Martí desde el 15 de enero de 1871 que salió desterrado de Cuba había regresado a la Isla sólo una vez, llegó a La Habana el 6 de enero de 1877 y el 24 de febrero de ese mismo año ya se encontraba rumbo a Guatemala. Gracias a la amnistía del Pacto del Zanjón pudo Martí regresar a Cuba, llegando de vuelta a La Habana el 31 de agoto de 1878, y establecerse. Aunque poco duró esta estancia en Cuba. Su magnífico control del idioma, su incontrolable amor a la patria, pronto lo llevaron a los púlpitos del pueblo, inauguró el Liceo Artístico y Literario de Regla y en el de Guanabacoa pronunció cuatro bellos discursos (el del 28 de febrero fue honrando a Torroella) y a cada paso y con cada palabra se hacía menos agradable el ilustre orador al gobierno español. El 24 de agosto de 1879 estalló la Guerra Chiquita y el 25 de septiembre ya salía de Cuba José Martí otra vez deportado.
• 1789 -
- Se declara libre la trata de esclavos en Cuba, por Real Cédula.
• 1590 -
- Primer bautismo que consta en La Habana, conferido a Beatriz Carrión, hija de Alonso y de Isabel Osorio, siendo el sacerdote Nicolás Jerónimo.
• 1574 -
- De las “Actas Capitulares del Ayuntamiento de La Habana” Tomo II 1566 - 1574, dirigida por Emilio Roig de Leuchsenring, Municipio de La Habana, Administración del Alcalde Dr. Antonio Beruff Mendieta, editada en 1939:
“Cabildo 28 de febrero 1569.
“En la villa de San Cristobal de la Habana en veinte é ocho dias del mes de Febrero de mil é quinientos é sesenta é nueve años se juntaron á cabildo conviene á saber el muy magnifico Señor Diego de la Rivera Gobernador por Su Magestad desta Ysla de Cuba é los Señores Francisco Dávalos, alcalde ordinario por Su Magestad desta dicha villa é Antonio de la Torre é Juan de Ynestrosa é Diego de Soto regidores é Alonso Rodriguez alguacil mayor con voz y voto en el cabildo é lo que se trató en el dicho cabildo es lo siguiente.
“Fué acordado en este cabildo que por cuanto andan alzados en término desta villa seis ó siete negros en cuadrilla por los montes é se teme que si se juntasen con ellos mas cantidad de negros seria gran escándalo é perjuicio para toda la Ysla por que estos juntan á otros en su compañia é que por evitar este daño é recoger los dichos negros á servicio de sus dueños se envien cuatro españoles y doce indios que los busquen y traigan presos á la Cárcel desta villa para que alli se les dé el castigo que merecen y la costa que en ello se hiciere la paguen los dueños de los negros que ansi andan alzados é que para los prender se ponga toda la mas diligencia que si los negros se pusieren en alguna defensa procuren para prendellos, sin que haya muerte de ninguno dellos é nombraron á Juan Guillen por cabecera para que nombre las personas indios y españoles que vayan con él é se le dé mandamiento en forma para ello. Diego de Rivera.- Alonso de Rojas.- Francisco Dávalos.- Antonio de la Torre.- Juan de Ynestrosa.- Diego de Soto.- Alonso Rodriguez.- Pasó ante mi Francisco Perez de Borroto escribano publico y cabildo.”
El 28 de febrero en la Historia de Cuba
• 1914 -
- Falleció Salvador Cisneros Betancourt, Marqués de Santa Lucía en La Habana. Nació en Camagüey el 10 de febrero de 1828. De una de las familias de más brillante posición económica y social. Al estallar la guerra de los Diez Años abandonó comodidades y títulos, libertó a sus esclavos y se lanzó a la revolución, poniendo cuanto había, supo y pudo al servicio de la libertad. Asambleísta de Guáimaro, Presidente de la Cámara, Presidente de la República en Armas en las dos contiendas, constituyente en Jimaguayú y en la de 1901. Bajo la República fue senador. Fue una de las figuras más simpáticas y atractivas de la revolución, de porte y trazos finos en el semblante, en el alma y en sus actos todos. El que lea la historia patria lo encuentra a cada paso, siempre afable y suave, pero con la llama de su cubanidad encendida y llameante. Por su fe viva, por su perseverancia sin desmayos por su inquebrantable adhesión a la causa emancipadora mereció del destino el que pudiera coronar su vida ejemplar con el espectáculo de la República ya en marcha.
• 1902 -
- Se reanudaron las labores en las logias masónicas “Libertad” y “Los Puritanos” en la Ciudad de Matanzas. El Capitán General Emilio Callejas había suspendiendo las labores masónicas con motivo del levantamiento de Ibarra y Baire.
• 1898 -
- Desembarcó en Las Palizadas la expedición del Alfredito bajo la dirección de los generales Núñez y Lechuga. Esta expedición llevó a Cuba diez voluntarios y un nutrido cargamento de armas de todas clases y municiones.
• 1896 -
- Antonio Maceo en la Provincia de La Habana.
- José Miró Argenter en “Cuba Crónicas de la Guerra (La Campaña de Occidente) - Tomo II: Segunda Edición” de la Editorial Lex, 1942, páginas 100-101 describe los acontecimientos del 28 de febrero de 1896 en la Historia de Cuba:
“Trazado el itinerario por el litoral del norte, a fin de aproximarnos a Campo Florido y Guanabacoa, ocupó el general Aguirre la vanguardia (28 de Febrero). El mismo día, el coronel Roque salió para el territorio de Matanzas con objeto de unirse al general Lacret. Se le dieron instrucciones concretas acerca del camino que debía seguir en su marcha retrógrada, a fin de despistar durante cuatro o cinco días a los españoles que operaban por aquel radio; el tiempo que Maceo necesitaba para caer sobre cualquier población de la Habana y desconcertar de esa manera a la jefatura del ejército español, la que, por todos los indicios, creía a Maceo internado en la provincia de Matanzas, por la parte de Manjuarí. Pero era casi seguro que tendríamos choques, más o menos reñidos, al cruzar las líneas férreas de Güines y Matanzas, puesto que los trenes circulaban con regularidad, dedicados casi exclusivamente al transporte de tropas. El paso por la primera línea se efectuó sin tropiezo; la otra, o sea la de Regla a Matanzas, en el tramo de Bainoa a Aguacate, estaba ocupada por un tren militar, que fue auxiliado por tres más, a los pocos momentos. Desde los carros blindados, el enemigo, por medio de nutridas descargas, trató de interrumpir el paso a nuestra columna; sin embargo, se efectuó el cruce fraccionando nuestra división en tres brazos: dos de ellos, atravesaron por el centro, entre los dos blindados y la otra fracción, mientras el fuego arreciaba por aquel lado, se escurrió por la extremidad opuesta. El convoy de los españoles había establecido el contacto en aquellos momentos, y el fuego de la tropa, como es consiguiente, se dirigía en su totalidad contra las dos primeras fracciones que cruzaron la línea. Tuvimos once bajas los españoles no perdieron un solo hombre.”
• 1895 -
- El Ultimo Hombre y la Ultima Peseta.
Emeterio S. Santovenia en “Un Día Como Hoy” de la Editorial Trópico, 1946, páginas 123-124 nos describe los acontecimientos del 28 de Febrero de 1895 en la Historia de Cuba:
“La noticia de que el 24 de febrero de 1895 habían ocurrido en Cuba distintos alzamientos en pos de la independencia nacional no tardó en llegar a España. Media semana después comenzó en Madrid a agitarse sin recato la conciencia pública en torno a la grave novedad. El día 28 fue de manifestaciones ostensibles en la prensa y en la zona parlamentaria. El Ministerio estaba presidido por Práxedes Mateo Sagasta. Y Antonio Cánovas del Castillo y sus parciales se creyeron obligados a mostrar su solidaridad con el Gobierno. El Liberal, de Madrid, insertó el mismo 28 declaraciones en ese sentido dictadas por Cánovas. También de Cánovas, a la vez que salían las manifestaciones públicas en El Liberal, partió para el senador Antonio María Fabié la carta contentiva de estos conceptos:
“"No podemos dejar pasar más tiempo sin interrogar al Gobierno respecto a la situación de la isla de Cuba; nuestro deber de oposición de S. M. nos obliga a ello. Hoy mismo, previos los oportunos requerimientos, haga usted la pregunta en el Senado, afirmando que el partido liberal conservador apoyará al Gabinete resueltamente y está dispuesto a sacrificar, en el empeño de mantener la soberanía española en las Antillas, el último hombre y la última peseta."
“Fabié atendió incontinenti la recomendación de Cánovas, su jefe político. En el Senado, el 28 de febrero de 1895, interpeló al Ministerio acerca de la alteración del orden público en Cuba, "parafraseando, en un breve discurso, el texto de la carta de Cánovas". Cánovas había lanzado la idea de que era menester, en el empeño de retener la soberanía española en las Antillas, llegar hasta sacrificar el último hombre y la última peseta. En los momentos en que Fabié hablaba en el apuntado tono en el Senado, el propio 28 de febrero,; Francisco Romero Robledo con Cuba relacionado por su familia, por intereses materiales y por su apego a las peores inclinaciones de los intransigentes de la Isla, a quienes podía tener por sus legítimos clientes con no menos autoridad que Cánovas levantó la voz en el Congreso de los Diputados para referirse a los sucesos de Cuba, interrogar al Gobierno y terminar con la expresión de su deseo de que lo que en la Colonia acontecía no pasase de ser "una pequeña algarada promovida por algunos insensatos y malos españoles". Lo que a Romero Robledo, el Pollo de Antequera, arrancaba palabras tan despectivas no era sino el principio real de una guerra promovida para extinguir la dominación de España en América.
“A Cánovas correspondió la paternidad del pensamiento según el cual España debía perder hasta el último hombre y gastar hasta la última peseta para evitar que las Antillas saliesen de su soberanía. Su partido, alejado del Poder, hizo suyo el magno ofrecimiento apenas comenzó a tratarse en la Península de la guerra reiniciada por los cubanos. Pero no fue patrimonio exclusivo de Cánovas ni de sus correligionarios la actitud arrogante que aquellas palabras entrañaron. En la otra orilla .de la política organizada en derredor de la dinastía borbónica, en el sector dominado por Sagasta, floreció idea semejante a la concebida por Cánovas. Poco más de una semana después de escribir Cánovas a Fabié la epístola en que consignó el designio de consagrar a la causa de la llamada integridad nacional hasta el último hombre y la última peseta, el 8 de marzo de 1895. Sagasta, discurriendo acerca de la situación en España y sus colonias, dijo en el Senado que la Nación estaba dispuesta a sacrificar hasta la última peseta de su tesoro y hasta la última gota de sangre del último español antes de consentir que se le arrebatase un pedazo siquiera de su territorio.”
1887 -
- Del Epistolario de José Martí.
Carta a Fermín Valdés Domínguez, su amigo de toda la vida, en la muerte de don Mariano Martí, padre del Apóstol.
1883 -
- Del Epistolario de José Martí.
Carta a su hermana Amelia. De las muchas cartas que escribió el Apóstol, las de su hermana Amelia son consideradas las más “emotivas”.
1879 -
- José Martí de vuelta en Cuba.
José Martí desde el 15 de enero de 1871 que salió desterrado de Cuba había regresado a la Isla sólo una vez, llegó a La Habana el 6 de enero de 1877 y el 24 de febrero de ese mismo año ya se encontraba rumbo a Guatemala. Gracias a la amnistía del Pacto del Zanjón pudo Martí regresar a Cuba, llegando de vuelta a La Habana el 31 de agoto de 1878, y establecerse. Aunque poco duró esta estancia en Cuba. Su magnífico control del idioma, su incontrolable amor a la patria, pronto lo llevaron a los púlpitos del pueblo, inauguró el Liceo Artístico y Literario de Regla y en el de Guanabacoa pronunció cuatro bellos discursos (el del 28 de febrero fue honrando a Torroella) y a cada paso y con cada palabra se hacía menos agradable el ilustre orador al gobierno español. El 24 de agosto de 1879 estalló la Guerra Chiquita y el 25 de septiembre ya salía de Cuba José Martí otra vez deportado.
• 1789 -
- Se declara libre la trata de esclavos en Cuba, por Real Cédula.
• 1590 -
- Primer bautismo que consta en La Habana, conferido a Beatriz Carrión, hija de Alonso y de Isabel Osorio, siendo el sacerdote Nicolás Jerónimo.
• 1574 -
- De las “Actas Capitulares del Ayuntamiento de La Habana” Tomo II 1566 - 1574, dirigida por Emilio Roig de Leuchsenring, Municipio de La Habana, Administración del Alcalde Dr. Antonio Beruff Mendieta, editada en 1939:
“Cabildo 28 de febrero 1569.
“En la villa de San Cristobal de la Habana en veinte é ocho dias del mes de Febrero de mil é quinientos é sesenta é nueve años se juntaron á cabildo conviene á saber el muy magnifico Señor Diego de la Rivera Gobernador por Su Magestad desta Ysla de Cuba é los Señores Francisco Dávalos, alcalde ordinario por Su Magestad desta dicha villa é Antonio de la Torre é Juan de Ynestrosa é Diego de Soto regidores é Alonso Rodriguez alguacil mayor con voz y voto en el cabildo é lo que se trató en el dicho cabildo es lo siguiente.
“Fué acordado en este cabildo que por cuanto andan alzados en término desta villa seis ó siete negros en cuadrilla por los montes é se teme que si se juntasen con ellos mas cantidad de negros seria gran escándalo é perjuicio para toda la Ysla por que estos juntan á otros en su compañia é que por evitar este daño é recoger los dichos negros á servicio de sus dueños se envien cuatro españoles y doce indios que los busquen y traigan presos á la Cárcel desta villa para que alli se les dé el castigo que merecen y la costa que en ello se hiciere la paguen los dueños de los negros que ansi andan alzados é que para los prender se ponga toda la mas diligencia que si los negros se pusieren en alguna defensa procuren para prendellos, sin que haya muerte de ninguno dellos é nombraron á Juan Guillen por cabecera para que nombre las personas indios y españoles que vayan con él é se le dé mandamiento en forma para ello. Diego de Rivera.- Alonso de Rojas.- Francisco Dávalos.- Antonio de la Torre.- Juan de Ynestrosa.- Diego de Soto.- Alonso Rodriguez.- Pasó ante mi Francisco Perez de Borroto escribano publico y cabildo.”



![Photo: YOANI SÁNCHEZ: UN HURACÁN CUBANO EN BRASIL (PARTE 2).
Por Jorge Hernández Fonseca.
27 de Febrero de 2012
La mañana del 18 de Febrero pasado amaneció en todo Brasil la foto sonriente de la cubana Yoani Sánchez estampada en la primera plana de la mayoría de los periódicos brasileños de gran circulación, así como en una buena cantidad de los más de cinco mil periódicos regionales y municipales. La recepción simple que los amigos brasileños y cubanos prepararon para la bloguera, se convirtió en noticia nacional por obra y gracia de la conspiración del embajador cubano en Brasilia, del escándalo nacional destapado por la revista VEJA --al publicar parte del dossier lleno de calumnias contra la cubanita-- y la serenidad y la paz de espíritu, acompañado de la sonrisa permanente de Yoani Sánchez y su proverbial cabello largo al frente de su figura.
Después de dar sus primeras tres entrevistas en la madrugada, poco después de su llegada a tierras sudamericanas y lejos de mostrar el agotamiento de un largo viaje desde Cuba --con escala en Ciudad Panamá-- la bloguera cubana recibió la primera de una larga serie de muestras de solidaridad de brasileños que no estaban entre los que organizaron su llegada, muchos que ni siquiera habían escuchado antes hablar de su Blog. En una sala VIP, providenciada por la línea aérea que la había traído desde la Habana, dio sus primeras entrevistas, con respuestas que aparecieron el la primera plana de los principales diarios brasileños y que iniciaron una larga saga de descorrimiento de velo castrista que hasta ese momento cubría la realidad cubana ante la sociedad brasileña, que la convirtió en una heroína.
De la sala VIP fuimos trasladados, atravesando pasillos interiores de las dependencias administrativas del aeropuerto de Recife --por el temor a que en los pasillos convencionales del aeropuerto hubiera manifestantes pagados por la embajada cubana-- a la sala de operaciones de la línea aérea que nos llevaría desde Recife hasta la ciudad de Salvador, capital del estado brasileño de la Bahía, palco de la primera comparecencia pública de la ya famosa bloguera cubana. El espacio de la sala operativa de la aerolínea brasileña era pequeño, suficiente para albergar algunas mesas de trabajo, equipos de comunicación y computadores, donde fuimos atendidos “a cuerpo de rey” por los trabajadores operativos de la empresa, que nos ofrecían las facilidades a su alcance. Yoani, que había traído desde la Habana su “Lap-Top”, se apresuró a entrar en la Internet, sorprendida de la velocidad de la conexión, no paraba navegar extasiada.
Casi al amanecer, fuimos llevados por los trabajadores de la línea aérea hasta el avión, no sin antes pedir a Yoani un rito que se iría a repetir hasta el cansancio en toda la geografía del gigante sudamericano, la correspondiente foto con cada uno de los funcionarios y trabajadores de la aerolínea que tan bien nos había atendido. No fue necesario comparecer al “check-in” del vuelo a Salvador. Todo fue resuelto sin nuestra participación, por la ayuda efectiva de los funcionarios de la línea aérea ‘amiga’, facilitado por el hecho que en un vuelo interno, como el que efectuaríamos, sólo los trabajadores de la aerolínea tienen que resolver esos detalles.
Rafael Velame, periodista bahiano y representante del grupo de la ciudad de “Feria de Santana”, que había participado de la recepción de Yoani en Recife y que junto a Dado Galvão, el bloguero brasileño Arlen --internauta amigo de Yoani-- y yo, habíamos protegido a la bloguera cubana de la turba pagada por el embajada cubana, se comunicó con los brasileños que en el aeropuerto de Salvador nos esperaban en un micrómnibus, alertándolos de la probable presencia de manifestantes a la salida de la sala de desembarque. Como ese temor se materializó, los amigos que nos esperaban prepararon un esquema que nos permitió la salida de la sala de desembarque hacia el micrómnibus por una puerta lateral y a su vez, la salida del vehículo del aeropuerto, que nos conduciría a “Feria de Santana” por un portón trasero, que de forma tardía llegó a ser identificado por los manifestantes sin efectos prácticos. Llegamos a ver, desde el micrómnibus, los manifestantes en tropel hacia la puerta que liberó nuestro camino hacia la ciudad donde se efectuarían las primeras presentaciones públicas de Yoani.
Llegamos a la ciudad de “Feria de Santana”, a una hora de camino desde Salvador, cerca del mediodía y fuimos instalados confortablemente. A la llegada del micrómnibus al hotel de la pequeña ciudad bahiana, ya había un batallón de periodistas nacionales e internacionales aguardándonos. Yoani descendió del micrómnibus e inmediatamente aquel ejército de fotógrafos, camarógrafos y periodistas la rodearon. Mientras nosotros hacíamos los trámites de hospedaje, los amigos de “Feria de Santana” llevaron a Yoani a un espacio del lobby del hotel donde fue rodeada por camarógrafos, periodistas y fotógrafos que le preguntaban las cosas más disímiles sobre su Blog, su vida, Cuba y la embajada cubana. De este contacto inicial y la cercanía con la bloguera cubana, la mayoría de los periodistas y fotógrafos hicieron amistad con Yoani y una buena parte de ellos, turnándose, pasaron a viajar con nosotros en el ómnibus.
La actividad principal por la cual Yoani había sido convidada al Brasil, era la presentación del documental “Conexión Cuba-Honduras”, del cineasta brasileño Dado Galvão, en tierras de la Bahía, específicamente en la ciudad de “Feria de Santana”. La actividad fue programada para las 7 de la noche del mismo día de llegada de Yoani y contaría con la participación del senador brasileño y fundador del PT, Partido del Trabajo, Eduardo Suplicy, al cual pertenecen el ex presidente Lula da Silva y la actual presidenta Dilma Rousseff. A ser avisados que el senador Suplicy ya había llegado a la sala de la presentación del documental, salimos del hotel con Yoani en el pequeño ómnibus hacia la primera actividad pública programada durante su visita.
A pocos metros del local de la presentación, nuestro micrómnibus se detuvo y fuimos avisados que el local había sido “tomado por los manifestantes” y que deberíamos esperar porque el senador Suplicy entablaba negociaciones con la masa descontrolada, que gritaba en forma agresiva, incluso contra el propio senador. Cuando el ambiente se calmó un poco, fuimos avisados para llegar al local y descender del ómnibus. Yo me situé al lado derecho de Yoani abrazándola por sus hombros. Los manifestantes, al ver su figura --ya conocida por los diarios de esa mañana-- irrumpieron en gritos y alaridos. Nosotros, flaqueados por amigos brasileños y periodistas, caminamos y entramos en un pequeño gimnasio y nos dirigimos hacia la izquierda. Yo, intentando proteger a Yoani a mi izquierda. Un batallón de fotógrafos frente a nosotros formaba un par de anillos protectores, caminando ellos de espalda y fotografiando continuamente. Divisé casi al fondo del gimnasio una puerta de vidrio en la que entré con Yoani.
En la salita había algunos periodistas y fotógrafos además de unas pocas personas, entre ellas, las autoridades locales. El alcalde (prefeito en Brasil) de “Feria de Santana” recibió a Yoani con mucho afecto y le dio la bienvenida en tan complejas circunstancias. Nos sentamos de espaldas a la pared lateral, junto a la mesa donde se colocó el alcalde. Yoani contestó preguntas sobre la multitud que le gritaba: “yo estoy acostumbrada a eso; el primer ‘acto de repudio’ de mi vida, lo vi a los 4 años de edad en el solar que nací, en la Habana, contra un vecino nuestro que había decido emigrar. Entonces no comprendí que sucedía, pero fue una experiencia que se gravó en mi mente hasta hoy”. El alcalde, bastante apenado y confuso, desconversaba.
Entró en la sala de repente uno de los militantes del PT ataviado con una boina verde olivo, con una estrella roja gigante y dirigiéndose a nosotros nos intimó. “Deben salir, el senador Suplicy dice que salgan”. Yo le riposté directamente y en el mismo tono intimidante, “Yoani no va a salir de esta sala en las condiciones actuales; no hay seguridad para ella”. El petista nos dijo, “deben salir, porque el senador quiere que salgan”. Yoani continuaba callada, pero sin demostrar absolutamente ningún miedo. Yo le contesté de manera casi descompuesta, “si el senador Suplicy quiere que Yoani salga, que venga ante nosotros a decírnoslo”. El hombre salió de la salita y al abrir la puerta escuchamos que el ruido de los gritos e improperios era ensordecedor.
A cabo de algún tiempo, entró en la sala el senador, pidiéndole a Yoani que saliera. Yo le expliqué que “en esas circunstancias no había garantías para ella salir a enfrentar los manifestantes”. El senador dijo que “ellos” se habían comprometido a respetar a la bloguera. Ante la insistencia, le dije: “senador, Yoani y yo vamos a ir hasta la puerta detrás de Ud., cuando la puerta se abra, Ud. le dice que Yoani sólo sale de la sala, si ellos se comprometen a respetarla físicamente”. Suplicy aceptó la sugerencia y caminamos hacia la puerta, Suplicy delante y nosotros dos detrás. El senador pasó un poco de trabajo, desde la puerta abierta, para conseguir la atención de los manifestantes y a gritos consiguió el consenso para salir.
Yo, que abrazaba a Yoani del lado de la pared lateral para protegerla de las turbas, salimos y nos dirigimos, ya casi sin gritos, a una mesa organizada frente a los asistentes. La mesa fue improvisada con varias mesas plásticas juntas, detrás de las cuales nos sentamos, el senador Suplicy al medio, en su lateral derecho Yoani, yo a seguir y Dado Galvão a mi lado. La platea estaba compuesta por unos 50 brasileños interesados en ver el documental y conocer la bloguera, todos sentados, y unos 15-20 manifestantes, todos de pie, vociferando consignas de inicios de la revolución. Suplicy tomó la palabra y de inmediato la dio el micrófono a Yoani.
Yoani se puso en pie y habló que no tenía ningún miedo a someterse a preguntas (aludiendo indirectamente a su falta de miedo con los manifestantes), que si eso era una demostración de democracia ella estaba dispuesta a aceptar; habló sobre el parecido de los cubanos y los brasileños, habló sobre su Blog y de otros aspectos generales, dándoles a los manifestantes la palabra para preguntas. La seguridad de Yoani era muy precaria en esas circunstancias. Había una mesa plástica entre los enardecidos manifestantes, de pie y a menos de un metro de distancia, y nosotros, de manera que no resultaría difícil una agresión física. Yo le pedí a Yoani que retirara el máximo la silla hacia la parte trasera, donde había policías del cuerpo especial.
Comenzaron las preguntas, típicas. Que Yoani era miembro de la CIA, que ella no se manifestaba sobre el “bloqueo”, ni sobre la cárcel de Guantánamo, ni sobre “los 5” espías cubanos presos en EUA. La procedencia de los recursos para su extenso viaje internacional, entre otras. Los manifestantes tenían –todos-- un papel impreso en colores, probablemente por la embajada cubana, con las “orientaciones” escritas de las consignas y las acusaciones que deberían formulársele a la bloguera cubana. Yoani contesto con paciencia, humor e ironía, todas las preguntas e infundios sobre su Blog y su vida. Cuando más Yoani desmontaba las mentiras de la dictadura castrista contra ella, más se enardecían los manifestantes por la falta de base de las acusaciones. Uno de los líderes del circo romano quiso que Yoani firmara un hoja de papel escrita a mano por él diciendo que estaba en contra del “bloqueo” y que pedía la liberación de “los 5” espías cubanos. Yoani se negó a semejante propuesta, después de lo cual terminamos la reunión, con una nota promedio para Yoani de 100 puntos y con una nota 0 para la turba.
Salimos protegidos por un círculo de 6 policías del cuerpo especial, rodeándonos a Yoani y a mí, que la mantuve abrazada, esta vez por mi parte izquierda, en función de la posición de la pared lateral protectora. En la salida hubo gritos, pero no intentos de agredirla, en parte por el cordón policiaco alrededor nuestro y en parte por la paliza que Yoani les propinó esa noche.
(continuará)...
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