Cuba actualidad, La Víbora, La Habana, (PD) En el año 2003 un grupo de 75 personas resultó detenido y juzgado sumariamente. Las pruebas presentadas en el juicio oral contra ellas fueron:
a) Artículos que habían escrito donde se criticaba la conducción que del país se hacía por las autoridades y que frecuentemente tenían que ver con la situación económica,
b) En muchos casos, la tenencia de la Declaración Universal de Derechos Humanos.
a) Artículos que habían escrito donde se criticaba la conducción que del país se hacía por las autoridades y que frecuentemente tenían que ver con la situación económica,
b) En muchos casos, la tenencia de la Declaración Universal de Derechos Humanos.
Hasta donde sabemos, en ninguno de los casos fueron ocupados armas o explosivos. No obstante, las sanciones fueron en extremo severas.
Alrededor de siete años de cautiverio después, el gobierno dictó una orden de licencia extrapenal para todos los sancionados en esa causa que los sacó de la cárcel al tiempo que se les ofrecía la posibilidad de salir de Cuba con carácter permanente. La mayoría aceptó. No obstante, un grupo menos numeroso decidió permanecer en el país.
Y es aquí donde se da la situación legal que no nos resulta clara, porque precisamente lo que se ha dictado para sacar a estas personas de la prisión es una licencia extrapenal y en ningún caso u indulto o una amnistía, ya que, según parece, se quiso evitar la aplicación de las características de estos perdones jurídicos.
A pesar de que, teóricamente hablando, las personas con licencia extrapenal no pueden abandonar el país toda vez que no han cumplido sus sanciones, (a no ser en casos de extrema enfermedad y para ser atendidos en el extranjero), a los que decidieron acogerse a la salida definitiva se les permitió marcharse, pero no así a los que se quedaron.
A estos últimos se les dice que no pueden salir del país porque gozan de una licencia extrapenal, la misma por la cual se permitió la salida definitiva del país de los que se acogieron a ella, de donde viene a parecer claro que lo que se perseguía era un destierro real con carácter permanente, más que otra cosa.
Ahora sucede que funcionarios del Centro de Estudios de la Economía Cubana comienzan a reconocer públicamente como errores mantenidos por más de cuarenta años las mismas cosas que los 75 señalaron en su tiempo como desatinos económicos y políticos de la época. Vivir para ver.
Para Cuba actualidad: vallinwilfredo@yahoo.com
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