Por Osmar Laffita RojasPublicado Ayer
Capdevila, La Habana,(PD)
La prensa cubana, sospechosamente, hace más de dos semanas que no refleja nada referido a la asistencia o no de Cuba a los Juegos Centroamericanos y del Caribe a celebrarse en Mayagüez del 17 de julio al 1 de agosto.
El 27 de enero en el periódico Granma, al responder varias preguntas de un periodista sobre la asistencia de Cuba a los Juegos de Mayagüez, el vicepresidente del Consejo de Ministro José Ramón Fernández, que además es el presidente del Comité Olímpico Cubano (COC) y un entrenado vocero de la cúpula gobernante, fue enfático al plantear, entre otras cosas: ”la existencia de una voluntad manifiesta de asistir”. Pero con prepotencia, no tuvo reparo en manifestar: “tenemos la responsabilidad de exigir se cumpla con los (justos) reclamos que estamos haciendo”.
Los ancianos gobernantes cubanos exigen el visado sin excepción a los más de 500 integrantes de la delegación cubana. No importa que el país le deba a las 11 000 vírgenes, el asunto es demostrar, aún a costa del hambre de los cubanos, que Cuba es una potencia deportiva.
También demandan que el aterrizaje de sus aviones sea en un aeropuerto apropiado, léase alejado de todo contacto con el público y la prensa, de manera que los policías que forman parte de esa nutrida delegación deportiva, puedan controlar a los que intenten cometer travesuras.
Exige libertad total de entrar implementos y equipamientos, que no sean sometidos a ninguna inspección de Aduana, lo cual puede ser la coartada para la entrada de materiales que nada tengan que ver con el evento; que el alojamiento, la transportación de los deportistas cubanos y otras facilidades sean iguales que las del resto de las delegaciones. Pero por sobre todas las cosas, exige condiciones de seguridad y tranquilidad.
El Sr. Ramón Fernández tal parece que no se puso de acuerdo con el ministro del Cultura Abel Prieto, cuando expresó: “no admitiremos que a la delegación cubana se le aplique el tratamiento reservado a los ciudadanos de países considerados terroristas” y reafirmó lo que tal parece le orientó el oráculo en jefe: “Jamás permitiremos que a nuestros atletas se les someta a ultrajantes registros. Eso sería inadmisible.”
Pero hay algo en todo esto del respeto a los deportistas cubanos que no cuadra. Recientemente, las agrupaciones musicales Charanga Habanera y “Van Van”, realizaron una gira por varias ciudades norteamericanas. En las diversas ocasiones que sus directores, David Calzado y Juan Formell, conversaron con la prensa dejaron claro para tirios y troyanos, que eran representantes de la cultura oficial. Los músicos de las dos agrupaciones a su arribo al aeropuerto de Miami, por proceder de un país incluido en la lista de patrocinadores del terrorismo, fueron sometidos a los más ultrajantes cacheos personales… Retomando las palabras del patrón-presidente del Comité Olímpico Cubano, “eso es inadmisible”. Pero el Ministerio de Cultura y la prensa oficial, ante tal lesivo ultraje a la dignidad de los músicos cubanos, mantuvieron el más impúdico silencio.
Como era de esperar, las opiniones del vicepresidente del Consejo de Ministro provocaron la burla cuando a modo de resumen, afirmó: “…tenemos la voluntad de asistir a Mayagüez…hemos sido pacientes, éticos, comprometidos con las autoridades y la afición puertorriqueña…el tiempo comienza agotarse…las respuestas que requerimos siguen pendientes”.
El presidente de la organización Deportiva Centroamericana y del Caribe (ODECABE), el puertorriqueño Héctor Cardona, en un comunicado de prensa afirmó: “Cuba se prepara para anunciar su ausencia a los juegos de Mayagüez 2010. Los cubanos no van a venir a los juegos.”
Recientemente visitó La Habana una delegación Comité Olímpico de Puerto Rico (Copur) encabezado por David Bernier, su presidente, acompañado por Tuto Marchand, secretario emérito de la FIBA-América e Israel Roldán, vicepresidente del Copur. Esta visita sirvió para pasar revista a todos los obstáculos que de acuerdo a las autoridades olímpicas cubanas, constituyen una impedimenta para que Cuba asista a Mayagüez 2010.
Se pudo conocer que los dirigentes olímpicos puertorriqueños, sostuvieron una reunión con Jonathan Farrar, Jefe de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana. El diplomático les informó que se han enviado tres cartas al Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, todas relacionadas con el asunto de la participación de Cuba en el evento deportivo.
El Sr. David Bernier antes de partir, informó al patrón-presidente del Comité Olímpico Cubano, que los Organizadores de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, le garantizan un avión de otro país para el traslado de la delegación cubana, tal como se solucionó la asistencia del equipo de béisbol cubano al Primer Clásico Mundial y que ellos asumen los gastos.
Referido a las exigencias relativas a la seguridad y tranquilidad para la delegación deportiva cubana, Luís Fortuño, gobernador de Puerto Rico, hizo llegar una carta al Copur, en la que daba todas las garantías para la delegación. En la misiva se comprometía a que los elementos de la policía estatal, municipal y efectivos federales serian los garantes de la seguridad de los deportistas, algo que para los organizadores del evento tiene un peso extraordinario.
Las autoridades cubanas han silenciado deliberadamente todo esto. El pueblo cubano ignora todas las facilidades que Puerto Rico y Estados Unidos brindan a Cuba para que esté presente en la cita de Mayagüez 2010.
De aceptar las medidas normales para el resto de los países participantes, a las autoridades cubanas se les viene abajo todo el control que ejercerían sobre los atletas, y serían elevadas las posibilidades de la fuga de muchos deportistas. Situación que quieren evitar a todo costo. Si eso significa no asistir, entonces Cuba no estará en Mayagüez 2010, como tampoco estuvo (por presuntos motivos de seguridad) en los Juegos Centroamericanos de San Salvador en 2002.
ramsetgandhi@yahoo.com
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