Cubamatinal / Bajo la cúpula de Barceló, en la Sala de los Derechos Humanos y de la Alianza de Civilizaciones de la ONU, en Ginebra, financiada con fondos españoles, Rodríguez Zapatero fue incapaz ayer de hacer una alusión directa a la muerte del disidente cubano Orlando Zapata, tras 85 días de huelga de hambre en una cárcel del régimen castrista. El jefe del Ejecutivo tampoco respondió a las preguntas de los periodistas sobre ese asunto al llegar al edificio de la ONU para hablar ante el IV Congreso para la Abolición del Pena de Muerte, en el que reiteró su compromiso de luchar por conseguir para 2015 una moratoria en la pena capital, como paso previo a su abolición total.
Por Luís Ayllón
Ginebra, 25 de febrero/ ABC/ Sólo al final de su discurso incluyó Zapatero una referencia muy velada a ese asunto: «Nuestro éxito será el éxito de los derechos humanos, el éxito de la dignidad de las personas, el éxito de la protección del vida y el éxito de los Estados que respeten hasta el último instante la vida de todos y cada uno de sus ciudadanos. Nadie tiene derecho a arrebatar la vida de otro ser humano». Aunque, según portavoces de La Moncloa, estas palabras eran una alusión al caso de Zapata, en La Habana no se habrán dado por aludidos.
Cuba es uno de los países que, aunque no tiene abolida la pena de muerte, no la ha ejecutado desde el año 2003. Sin embargo, la situación en las cárceles dista mucho de respetar los estándares de derechos humanos y hay numerosos disidentes que han visto quebrada seriamente su salud, antes del fallecimiento de Zapata.
Desde Bruselas, la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, tampoco expresó una condena de lo sucedido. Se limitó a decir que el Ejecutivo «lamenta este trágico desenlace», al tiempo que añadió que seguirá trabajando por «una plena transición democrática en Cuba, protagonizada por el pueblo cubano, cuanto antes».
En la misma línea, el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, dijo desde Rabat que España, que hace sólo unos días celebró con Cuba una reunión sobre derechos humanos, seguir su «diálogo exigente pidiendo la liberación más rápida posible de todos los presos políticos».
El líder del PP, Mariano Rajoy, envió ayer un telegrama a la madre de Zapata, en el que le describía como un hombre que representa un «admirable ejemplo de entrega y coherencia para los demócratas de todo el mundo». El diputado de IU Gaspar Llamazares, que se considera «amigo del pueblo cubano», se comprometió a seguir trabajando para que hechos como este no ocurran «nunca más». Por último, la secretaria de Política Internacional del PSOE, Elena Valenciano, señaló que su muerte «no perjudica» que el Gobierno siga «defendiendo» sustituir la actual posición común de la UE hacia la isla por un acuerdo bilateral.
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