Gobierno cobra estancia en los calabozos, en “metálico”
El Jefe de Sector que lo condujo a la Unidad de Policía de Dragones, le impuso inicialmente una multa de 60 cup. Lo mantuvieron por espacio de una hora en los calabozos y le aplicaron otra multa de 40 cup por el hospedaje, explicándole que era un reglamento de la unidad para todos los detenidos. La policía se quedó con los artículos incautados.
Dos días después, Guerra Marín se presentó en la Unidad de la Policía donde había sido apresado y tuvo que esperar tres horas para que le comunicaran que lo iba a atender un oficial conocido como Yarini, pero éste nunca apareció. Pudo conversar con una mujer que dijo ser instructora policial, quien le comunicó que su caso se trataba de un decomiso.
Alcibíades vociferó consignas antigubernamentales (¡Abajo Fidel!, ¡Abajo la dictadura!). Se presentó una Teniente Coronel y lo condujeron para una oficina, y después de que le explicaran la situación, ella dio la orden de que le devolvieran todo.
Pero nada fue devuelto.
La esposa de Alcibíades, Melkis, fue a la unidad policial con su hijo menor, de 4 años de edad, y al preguntarle al oficial de guardia por su marido, supo que estaba preso en un calabozo.
Melkis lanzó allí mismo volantes con fotos de Felipe Pérez Roque y Carlos Lage y se pronunció, igualmente, denunciando al régimen dictatorial.
El matrimonio fue liberado, pero no han recibido de vuelta los tubos de luz fluorescente, las lámparas y los bombillos ahorradores.
No hay comentarios:
Publicar un comentario