LOS
LASTRES QUE NOS DEJARA EL DESASTRE
Por. Lcdo. Sergio Ramos
La Destrucción Cubana ---- eso que
eufemísticamente llaman “Revolución” ---- dejará al término de su triste y
doloroso recorrido por el tiempo y el
espacio de aquella isla llamada por sus aborígenes Cubanacan, un manto de
ruinas físicas y humanas, las cuales significarán un lastre a la reconstrucción
y el encause del país hacia el desarrollo y el progreso. Cincuenta y cinco
años de persistente devastación de material y moral del país.
Recientemente salió a la luz uno de los
grandes lastres para la reconstrucción nacional: La descomunal deuda externa de 30,500 millones
de dólares, que para una economía subdesarrollada, improductiva y en ruinas,
representa un fuerte obstáculo para la adquisición de préstamos para financiar
el proceso reconstructivo del país.
Otro de los elementos que podrían
significar otra dificultad es la falta de la adecuada y moderna infraestructura
para asentar las bases de la reconstrucción y el inicio del desarrollo nacional.
Las carreteras de Cuba están en pésimo estado. Las facilidades portuarias son
anticuadas e ineficientes, no empece el proyecto portuario financiado por
Brasil en la Bahía de El Mariel, que de por si es insuficiente si tomamos en
cuanta que el desarrollo futuro de Cuba debe ser equitativo y extensivo a todas
las regiones del país.
Los aeropuertos carecen de las facilidades
modernas que requieren los nuevos tiempos.
Los sistemas de transportación terrestres y
ferroviarios son escasos, obsoletos y se encuentran muchos de ellos en mal
estado. Los sistemas de alcantarillado están anticuados y seriamente
deteriorados tras más de cinco décadas sin el debido mantenimiento. La
producción de energía, no solo es insuficiente, sino ineficiente y escasa para
un arranque industrial. Las tecnologías en telefonía, Internet y electrónica no
están suficientemente expandidas, ni al nivel requerido. En resumen, se
requiere una gran inversión de capital en infraestructura para reparar y
adecuar estas a los requerimientos básicos para forjar las bases del desarrollo
económico sostenido del país.
La mayoría de las industrias cubanas están
obsoletas en cuanto a las nuevas tecnologías de producción, las cuales son
necesarias para hacerlas económicamente rentables y competitivas en el mercado
internacional. Muchas de sus plantillas están infladas por causa de la
burocrática estatización y sus métodos están muy alejados de ser productivos.
La agricultura sufre un serio deterioro. La
industria azucarera, otrora gloria nacional, solo cuenta con 56 centrales de
los 161 que cantaba al comienzo de la gran debacle nacional en 1959. Los suelos
están invadidos por la maleza y el marabú, mermada su fertilidad por causa del
mal uso del suelo y de los fertilizantes. Esto creará un problema para levantar
la agricultura a los niveles productivos necesarios para garantizar la
exportación sostenida de productos agrícolas de calidad, luego, claro esta, que
sea abastecida satisfactoriamente toda la población nacional.
Falta en Cuba una cultura y experiencia
comercial. Los comercios estatizados son totalmente inadecuados dejan costosas
perdidas. Los nuevos pequeños comercios
privados (cuentapropistas) carecen del capital y del conocimiento empresarial,
lo cual implicaría la creación de intensos programas de capacitación
empresarial para fomentar eficientes empresarios nacionales. También la falta
de instituciones de financiamiento para la inversión, expansión y la operación representa otro obstáculo
inicial que permanecerá, en tanto y en cuanto la banca privada no se asiente y
encuentre un clima estable para garantizar sus inversiones.
Entre los obstáculos sociales confrontamos
una serie de lastres que generarán dificultades por un tiempo hasta tanto se logren los ajustes sociales necesarios,
los cuales tomaran un tiempo indefinido en producirse. La falta de una cultura
laboral adecuada para la productividad real. El obrero cubano ha estado
acostumbrado a la falta de posibilidades mejorar en cuanto a salario y
condiciones de vida, lo que lo ha llevado a la simulación de productividad, la
corrupción para la sobrevivencia y el ausentismo. Esto hace que
inicialmente existirá un bajo índice de
productividad de la mano de obra del trabajador, en tanto y en cuanto tales
hábitos laborales negativos al desarrollo no se enmienden por otros acorde con
un nuevo sistema económico de verdadera libre empresa. Así ocurrió con la mano
de obra heredada en Polonia, Republica Checa, Hungría y Alemania tras la caída
del Bloque Soviético.
La corrupción generalizada a todos los
niveles contribuye a crear un clima negativo al desarrollo, puesto que crea
incertidumbre, falta de transparencia y socavación del ordenamiento jurídico.
Este tipo de clima negativo es repelente de la inversión sólida y estable que
necesita un país que se enfoque al logro del progreso y el desarrollo
económico. La corrupción en Cuba se
originó en la población como mecanismo de sobrevivencia ante la escasez y las
restricciones impuesta por el régimen. Mientras que en la cúpula del poder esa
misma corrupción existe como parte sistema de privilegiar desmedidamente a los altos jerarcas quienes hicieron de sus
funciones un medio de enriquecimiento desmedido e ilícito. La cúpula misma
impartió con sus actos el mal ejemplo al pueblo. La corrupción es un nocivo
lastre que debe ser erradicado de raíz en la reconstrucción del nuevo país.
Hay mas lastres y obstáculos y otros tantos
aparecerán tras la caída del régimen. Los obstáculos y las dificultades no son
insalvables, pero hay que conocerlas para saber como acometerlas y superarlas.
Son los retos que habrá de enfrentarse nuestro pueblo en la nueva obra que se
avecina tras la caída del totalitarismo, tal y como los hicieron los pueblos
europeos tras la Segunda Guerra Mundial o los países de la Europa Oriental
después del desplome del Muro de Berlín.
Mas sin embargo, entre todos los lastres
que nos dejará la Destrucción Cubana, Cuba cuenta, en la naturaleza del pueblo
cubano con virtudes y ventajas, que sabiéndolas manejar dentro de un clima
adecuado para la construcción del nuevo país, representan poderosos avales para sentar las bases del
progreso y el desarrollo nacional dentro de una patria libre, justa y
democrática y de los cuales hablaremos en un articulo sucesivo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario