viernes, 28 de agosto de 2015

¿Tendrá la llave El Cerro?


San Martín, el Cerro, La Habana.
En el municipio habanero se acumulan familias necesitadas de viviendas. Les niegan el derecho a construir, mientras personal del MININT recibe licencias.
Hace más de un mes que la doctora le recomendó a Luis Alberto Rodríguez Borroto que debía abandonar el lugar donde vive si quería mejorar su salud. Este hombre de 31 años padece de VIH desde hace una década y tiene un catéter puesto. Posee una insuficiencia renal que lentamente está minando su vida. En su pequeña vivienda ubicada en un solar de la Calzada de Cerro apenas circula el aire y se respira humedad por todas partes.
Cuando la madre de Luis acudió al Gobierno municipal a hacer una solicitud de un local con mejores condiciones para vivir le negaron cualquier ayuda. La funcionaria le dijo que los médicos "no estaban facultados para hacer cambios de vivienda". Y que ellos no podían resolver su caso.
Luis recibe una magra ayuda gubernamental de 147 pesos cubanos (unos 6 CUC) por Asistencia Social, una cantidad insuficiente para la dieta alimentaria que necesita. La jefa de los trabajadores sociales del municipio le expresó a Luis que había varios casos como los de  él y todos estaban pendientes de solución. Este es uno de los cientos de casos sociales que tiene el municipio habanero Cerro, donde pululan los problemas habitacionales y de insalubridad.  
Muy cerca de allí, en otro de los varios solares del municipio ubicado en la calle Cruz del Padre 263, viven tres niños negros muy pobres huérfanos de madre en un estrechísimo y oscuro cuarto con un tío expresidiario. La tía de los niños, Caridad Olivera, ha solicitado una vivienda para que los pequeños puedan salir de allí y poder vivir lejos de su tío alcohólico y de pésima conducta social, pero no ha recibido respuesta alguna.
Caridad además se encuentra en un litigio con una vecina recién llegada al vecindario por un espacio que dice pertenecerle desde hace cuatro años y donde se está levantando una pared sin su consentimiento. "He ido a reclamar tanto a Planificación Física como a Vivienda, pero la subdirectora municipal de Planificación Física le dijo a la técnica que vio mi caso que no viniera más por aquí. Evidentemente estas personas están 'compradas'. Pero yo seguiré con mi reclamo porque ese espacio me fue concedido", afirma ella.
Tan extendida está la corrupción a todos los niveles de la dirección de Vivienda que se hace difícil hallar un solo responsable de los cientos de personas sin casa o viviendo en covachas sin esperanzas de mejorar su situación en este empobrecido municipio.
"En este lugar hay varios locales vacíos pero no se lo dan a nadie. Prefieren mantenerlos cerrados debido a que son locales estatales, mientras hay muchas familias sin casa o hacinadas y todos esos casos los conoce el Gobierno municipal", comenta Caridad.      
A solo unas cuadras de este solar se ubica el llamado barrio de San Martín considerado por las autoridades sanitarias como insalubre y donde la mayoría de las viviendas son de madera. Alberto, un vecino del lugar, señala: "En esta zona el Gobierno no da licencia para construir o ampliar tu casa pero, sin embargo, en la zona aledaña llamada Rafeca le han dado licencia a varias personas vinculadas al Ministerio del Interior y están levantando tremendas casas. Nadie tiene una explicación convincente para ello."
Comenta Alberto que "hace años hubo un incendio en este lugar y a las personas evacuadas los mandaron para un albergue por La Lisa; casi todos eran personas mayores y fallecieron en ese albergue esperando por la nueva casa que nunca llegó".
Un dicho popular reza que "El Cerro tiene la llave", debido a que en esta zona confluyen las grandes compuertas del viejo acueducto habanero. Sin embargo, una verdadera llave mágica necesitarían las autoridades para resolver o tomar en cuenta los graves problemas acumulados de muchas familias pobres de la zona. La sempiterna falta de recursos y la desidia se combinan para hacer de la vida diaria de muchos capitalinos un verdadero calvario.   

No hay comentarios:

Publicar un comentario